La Federación de Funcionarios de OSE (Ffose) ocupó la oficina comercial del ente en Paysandú entre las 6 de la mañana hasta pasado el mediodía, en reclamo de personal genuino, problemas avanzados en las estructuras edilicias y en rechazo de las tercerizaciones.
El dirigente Andrés Heit relató que no obstruyeron el ingreso de los trabajadores que no se plegaron a la medida sindical y desocuparon en forma pacífica. Sin embargo, “se sumó el ciento por ciento de los funcionarios de la oficina comercial, el 90% de los servicios exteriores y algo menor el acatamiento en la usina. Pero la medida en sí misma tuvo una gran repercusión”, señaló a EL TELEGRAFO.
Al mediodía, reunidos en asamblea, resolvieron el levantamiento de la ocupación. “Posteriormente participamos en una reunión con todos los delegados del país, vía Zoom, y allí nos enteramos que OSE nos entregó una ficha con seis puntos. En algunos no estamos de acuerdo, pero este jueves volvemos a reunirnos en una asamblea general para votar si se acepta el planteamiento del directorio. Por lo tanto, las medidas se suspendieron pero la continuidad o no dependerá de las resoluciones de la asamblea”, agregó.
Explicó que la propuesta “fue entregada sobre la hora, por lo tanto no pudimos resolver este miércoles. Incluso se complica la realización de la asamblea presencial porque en Montevideo hay paro del transporte. Pero gracias a la herramienta del Zoom, lo podemos resolver”.
Además de Paysandú, los funcionarios se movilizaron y ocuparon en San José, Fray Bentos, Melo y Paso de los Toros, entre otros lugares del país. “Fue un día histórico por el resultado de la movilización de Ffose. Nunca se había llegado a esta instancia porque casi siempre las medidas se tomaban en la zona metropolitana. Pero a lo largo y ancho del país se tomaron medidas en 17 localidades”, dijo Heit.
Plataforma reivindicativa
Según el dirigente, los trabajadores movilizados denunciaron las condiciones laborales. “En el caso de la UPA de Guichón, no podemos estar a diez metros de altura sobre una placa de chapa. Miramos donde pisamos para no caernos. O las filtraciones cuando llueve. Las mejoras edilicias son una de las reivindicaciones, así como las mejoras salariales. Por ejemplo, yo no puedo estar en mi casa a la orden para salir a reparar una rotura por 16 pesos la hora”, aclaró.
Los funcionarios también deben cumplir tareas en condiciones climáticas adversas. “Ahora, tanto que se habla de las olas polares, hay trabajadores que se desempeñan en un pozo con el agua a la cintura y con temperaturas bajo cero”.
Consultado sobre la presencia de un técnico prevencionista, explicó que pertenece a una empresa tercerizada. “Pero hasta el día hoy –y han pasado varios gobiernos– no se han tomado recaudos sobre esa planta de Guichón. Y los trabajadores siguen yendo a cumplir su turno. Allí colocaron un baño a unos 15 metros de distancia y los días de lluvia tienen que atravesar el predio”.
Funcionarios
A nivel nacional, hacen falta unos 1.000 funcionarios. “En Paysandú, los trabajadores genuinos de OSE no superamos los 50 y entre tercerizados y cooperativas hay una cifra similar. Para la reparación de las pérdidas en la ciudad, tanto en las conexiones domiciliarias como en las pérdidas grandes en caños de 110 a 300 milímetros, tenemos siete operarios. Esas personas tienen que ir a solucionar lo antes posible un rotura para que vuelva el suministro de agua potable a la población”.
Según Heit, “estos mismos trabajadores tienen que ir a dar apoyo a las localidades del interior, por ejemplo Guichón, Quebracho y ocuparse de la máquina de saneamiento. Hace menos de un mes, esos mismos tuvieron que ir a otro departamento a brindar apoyo con el camión desobstructor”.
El sindicato denuncia que las tercerizaciones cuestan el doble. “Tenemos trabajadores capacitados en el manejo de retroexcavadora, pero las máquinas se alquilan o le piden a la Intendencia. Hay trabajos que pueden salir inmediatamente, pero tienen que consultar con la Intendencia si tiene la retro, cuando hay funcionarios del organismo capacitados en el manejo de esta maquinaria”.
Recordó que en Paysandú “tuvimos una máquina que se echó a perder, tirada en un rincón de la planta de tratamiento. Se rompió y nunca se arregló y desconocemos hacia dónde se la llevaron. Con esto queremos decir que al Estado le resulta más redituable ocupar a sus funcionarios que están capacitados en el manejo de una retro que estar alquilando constantemente”.
Agregó que una situación similar “ocurre con el montacarga en la usina, que pertenece a una empresa. Cada vez que viene un camión de Montevideo, se tiene que llamar a esa empresa para descargar el camión y es otro gasto más. Por eso, hay muchas decisiones que no toman las autoridades y los trabajadores no podemos hacer magia para resolverlo”.

