Las Liebres: red de mujeres voluntarias que teje abrigo y contención para niños en cuidados paliativos

Las Liebres, dedicadas a los cuidados paliativos pediátricos, entregaron mantas.

Las liebres, un grupo de 200 mujeres voluntarias de distintos departamentos del país brinda apoyo en cuidados paliativos pediátricos y ha tejido unas 600 mantas desde enero. Trabaja en estrecha coordinación con el equipo médico de paliativos en el Hospital Pereira Rossell y en Paysandú entregó más de 60 confecciones artesanales, entre mantas, gorras, bufandas y almohadones.

Gabriela Vega, una de sus referentes, recordó que la labor del grupo “comenzó en julio del año pasado con una docena de mujeres que confeccionan muñecos artesanales en crochet” y en Navidad se propusieron organizar actividades para los niños que se encuentran en cuidados paliativos. Desde entonces, comenzaron a crecer.

Reunidas en el Hospital Pereira Rossell, en Montevideo, vieron necesidades de alimentación en los entornos familiares de los pequeños pacientes. A sus artesanías, agregaron las confituras navideñas que juntaron en 50 bolsas y “a partir de esa experiencia magnífica para los niños, sus familias y el equipo médico, nos propusimos seguir creciendo en el área de los cuidados paliativos”, relató Vega a EL TELEGRAFO.

Explicó que “en Uruguay no hay un servicio de cuidados paliativos en todos los departamentos del país. Empezamos en enero y más mujeres se fueron enterando. En este momento, somos unas 200 y no todas tejen, pero la gran mayoría teje o cose porque confeccionamos mantas a crochet o en tela polar o lisa”. En forma paralela, se abrió una red de médicos de cuidados paliativos que impulsa desde el Pereira Rossell la doctora Mercedes Bernadá, quien es la referente nacional en el tema.

“Así descubrimos lugares con muchas necesidades y comenzamos a hacer ropa de abrigo para los niños. Nos centramos en ellos y sus familias, porque la mayoría de las veces esas mamás están solas”, aseguró.

A su vez, “fuimos creciendo en todos los departamentos. Dividimos el Uruguay en distintas zonas y en cada una tenemos una líder que trabaja. En Paysandú, por ejemplo, está María José. Y la historia de esta líder es muy conmovedora porque el día que fueron a entregar las mantas, su hija embarazada entró en emergencia, se produjo un desenlace con ese bebé que debió reanimarse e internarse en el Ucepyn. Ella debió entregar una manta a su propio nieto. Eso es lo que pasa en cuidados paliativos. A veces pensamos que nunca nos va a tocar y de un minuto a otro nos puede suceder”.

Por eso, la entrega de 33 mantas, 10 almohadones y 22 gorros y bufandas en Paysandú “fue conmovedora”.

Sus comienzos

Vega relató sus comienzos en el voluntariado, a causa de su nieto, quien “tenía una patología que se diagnosticó solo en dos casos en Uruguay. Por ese motivo, era muy grave y falleció hace tres años. A partir de ahí la doctora nos invitó a seguir ayudando con toda nuestra experiencia de 13 años que vivió Thiago en cuidados paliativos”.

Definió a Las liebres como “una comunidad de mujeres maravillosas, donde pensamos que cuidamos a niños en paliativos y luego nos dimos cuenta que abarcamos también a su familia y a la comunidad, además del grupo médico que nos apoya. Pero, también, a través de este servicio nos ayudamos a nosotras, porque muchas de las mujeres que tejen son solas y mayores y han encontrado un propósito en su vida”.

Los cuidados paliativos

El 11 de octubre es el Día Mundial de los Cuidados Paliativos, dirigidos a prevenir o disminuir el dolor u otros síntomas molestos, además de brindar apoyo emocional al niño y su familia. El equipo multidisciplinario se conforma por médicos, enfermeros y trabajadores sociales, entre otros especialistas de la salud.

Estos cuidados se brindan en centros hospitalarios y hogares. Desde el año 2008, en Uruguay es un derecho independientemente de dónde residan o el prestador de salud y está contemplado en la Ley 18.335 de Derechos de los usuarios del sistema de salud y en la canasta de prestaciones que todas las instituciones públicas o privadas tiene obligación de brindar a sus usuarios. Sin embargo, con este servicio no se cuenta en todos los departamentos.

Las mantas

Las Liebres trabajan actualmente en muñecos de tela para obsequiar en el Día del Niño. Desde enero a la fecha se han confeccionado unas 600 mantas y la rapidez de sus manos llevó a su nombre. Los materiales se reciben de donaciones o lo adquieren personalmente, pero una idea definió el objetivo del grupo. Las liebres, tejiendo vínculos, desarrollando comunidades compasivas, es su consigna. “Para nosotros hay niños que son especiales. Es también nuestro lema que antes de una patología siempre hay un niño”, concluyó.