La reconfiguración redujo y movió al Este las chimeneas en planta de HIF

Los planes y plazos de HIF para la implantación de su proyecto, las recientes adecuaciones a la iniciativa y sus repercusiones, los procesos productivos y el consumo de agua, las alternativas logísticas para transportar la producción desde Paysandú, fueron algunos de los temas abordados en una entrevista concedida a EL TELEGRAFO por el director de HIF Global para Uruguay, Martín Bremermann. La empresa realizó recientemente una presentación de su proyecto ante empresarios de nuestro medio que comenzó respondiendo una serie de “mitos” que se han generado en torno al proyecto relacionados con el proceso que se llevará a cabo en la planta, con los impactos ambientales, los mercados donde se colocará esta producción y lo que generará en Uruguay y en Paysandú en la economía y el mercado laboral.

PROCESO

Bremermann aclaró que la planta que proyectan no es una refinería –como se ha escuchado decir– sino una sintetizadora. “El refinado es cuando vos partís del crudo y vas sacando las impurezas, eso te genera residuos, te genera lodos, todo eso, y recién ahí llegas a la e-gasoline, a la nafta”. En este caso el proceso es diferente: “a partir de la molécula directa de hidrógeno y la molécula directa de CO2, las fusionás en una reacción exotérmica, hay una reacción con agregado de calor y eso genera el metanol”, describió. “Como partís de las moléculas, del componente químico directo, no genera residuo”, a excepción de agua, que se vuelve a destinar al electrolizador. “Trabajás siempre en circuito cerrado y tenés un agua de reposición”, que es la que se tomará del río, unos 48 litros por segundo. “El río Uruguay en el momento de mayor bajante tiene 600.000 litros por segundo de caudal, esto es el 0,008% de todo el caudal”.

INOLORO E INCOLORO

El director aseguró que durante el proceso no se generan olores ni humo. “Los insumos del proceso son agua, energía renovable y CO2, el dióxido de carbono. El dióxido de carbono está en ese famoso humo, entonces yo no voy a estar tirando a la atmósfera mi principal insumo”. Además, dijo, si el combustible obtenido no es fruto de un proceso de producción sustentable “nadie va a pagar el premium al que yo aspiro. Entonces se contrapone solo, se cae por absurdo el punto”, aseguró.

El proceso empieza con la generación de energía renovable –eólica y solar– “más algún respaldo de UTE”, y destacó como una gran ventaja de Uruguay que gracias a la primera transformación energética tiene el 97% de la generación renovable. Esa electricidad se emplea en el proceso de electrólisis del agua, que es “como cuando íbamos al colegio, o a la escuela: tomás agua y en la electrólisis partís la molécula de agua, liberás oxígeno como hace la fotosíntesis y te quedas con el hidrógeno”, prosiguió. El dióxido de carbono, CO2, que se empleará en el proceso provendrá de deshechos de residuos forestales y otra parte procederá de ALUR, “que se produce en la planta de Paysandú por la fermentación de los granos para la producción de bioetanol”.

PRODUCTOS

HIF producirá metanol, “que ya es un combustible que se puede usar en la industria naviera directamente, es el sustituto directo del combustible que usan los barcos”. A partir de ese metanol se pueden sintetizar otros dos combustibles, uno de ellos para el uso en la aviación y el otro es la e-gasolina, que se emplea como sustituto de la nafta actual y que no requiere ningún tipo de adaptación de los motores ni de la infraestructura actual de distribución. Además se genera gas licuado sintético. En Paysandú no se produciría combustible de aviación.

Los clientes forman parte del esquema empresarial de la empresa. Por ejemplo, hoy la automotriz Porsche, que es una de las firmas asociadas en HIF, compra el 100% de la producción de la planta experimental que la empresa tiene funcionando en el sur de Chile. El 50% de lo que se produzca en Paysandú ya está vendido a Mabanaft, “un trader de commodities renovables, que vende energías renovables, bicombustibles”, señaló el CEO.

IMPLANTACIÓN

Al día de hoy, “entre estudios medioambientales, cateos, compra de terrenos, arriendos, contratos de suministros que ya tenemos, ya hemos invertido unos 30.000.000 de dólares” en el proyecto en Paysandú, dijo Bremermann.

“Es más que solo la planta que está en Constancia. Tenemos 30.000 hectáreas arrendadas para energías renovables, que se componen de unas 6.000 hectáreas para paneles solares, que en realidad vamos a ocupar menos, son 1.500 que ocupamos. Y después el resto, que son unas 28.500 hectáreas para generación eólica”. Esos parques se encuentran en las inmediaciones de El Eucalipto, próximo a la intersección de las rutas 26 y 4, a unos 100 kilómetros del centro de la ciudad de Paysandú. “Además, tenemos las 442 hectáreas propias donde está la planta”.

AVANCES

Al día de hoy, repasó, “lo que logramos fue que se aprobara el cambio de uso de suelo en la Intendencia de Paysandú y en Dinacea —Dirección Nacional de Calidad y Evaluación Ambiental—, realizamos a Dinacea la comunicación del proyecto y estamos esperando que se empiece a evaluar”. Por otra parte destacó que la ingeniería de detalle ya está en el 90% del avance. “Ya vamos a salir listos para construir, con la ingeniería al último detalle. Y eso también es parte de lo que se ha invertido”. Además instalaron una oficina en Montevideo y otra en Paysandú, en la Torre de la Defensa “y tenemos dos colaboradores trabajando ahí, permanentemente, además de contratistas y proveedores”. De hecho, de los cuatro proyectos que la empresa tiene en desarrollo en el mundo, el más avanzado al día de hoy es siendo el de Uruguay. “El mensaje es que necesitamos de todos los actores involucrados para que siga siendo así es mantener la certeza jurídica, pero darle velocidad a los procesos empieza a cobrar mayor importancia”, enfatizó.

RECONFIGURACIÓN

Acerca de los recientes anuncios que la empresa realizó sobre una optimización del proyecto, Bremerman destacó que se mantienen los objetivos de producción, así como el monto de la inversión, “que son los 4.000 millones de dólares para los cuatro trenes de producción de la planta, más los 2.000 millones de dólares en energías renovables, totalizando los 6.000 millones”.

Con estas modificaciones se buscó atender las objeciones que se habían planteado, reduciendo el área del proyecto y destinando más espacio a la preservación por medio de una reserva ecológica que forma parte del proyecto y que se están gestionando acuerdos con oenegés de la zona para su administración. “La planta anterior iba de norte a sur, esas son las 442 hectáreas que son propiedad de HIF, originalmente se habían recategorizado 277 hectáreas como suburbano”.

Con este cambio, “aprobado el 8 de junio por la Junta Departamental, con 26 votos sobre 27, casi unanimidad, terminamos disminuyendo el área suburbana que es donde se instalaría la planta a 180 hectáreas”, esto supone una reducción del 35%. Por otra parte, indicó Bremermann, se aumentó la reserva ecológica a 260 hectáreas, “un aumento del 60%, y eso hace que se reduzca la intervención sobre el monte nativo en un 70%”.

Otro aspecto que se atendió fue el del impacto visual de las chimeneas desde Colón. “Para abordar ese punto, reubicamos todas las chimeneas para el lado Este de la planta, lo más lejos del río posible”. Adicionalmente a eso se bajó la altura “y hoy por hoy son de la misma altura de las chimeneas más altas de ALUR: treinta y pocos metros”. Asimismo adelantó que se está proponiendo la plantación de una cortina verde. “Estamos buscando árboles que no sean invasivos, pero que crezcan a una altura promedio de entre 30 y 40 metros, entonces cuando tú proyectás la visual desde las costas de Colón, queda toda esa cortina de monte verde”.

El CEO refirió al beneplácito que se expresó desde el gobierno de nuestro país por estos cambios. “Alejandro Sánchez —prosecretario de Presidencia de la República—, hace unas semanas, cuando esto salió aprobado, decía que el Gobierno entendía que con esta nueva reformulación del proyecto por parte de la empresa, las preocupaciones de la vecina orilla, de los hermanos argentinos, estaban atendidas”.

IMPACTOS

Por otra parte el representante de la empresa destacó los impactos positivos que el proyecto generará en el país, que situó en una contribución anual de 1,4 puntos del PBI. “Estamos hablando de promedio de 11.000 millones de dólares en diez años. Además de la fuente de trabajo, esos 1.400 de construcción son en promedio. Después vamos a tener picos de construcción, como tienen todos los proyectos grandes, y los 600 empleos, entre directos e indirectos, permanente por toda la vida útil de la planta”, resumió. A ello hay que agregar los puestos de trabajo que se generarán en los parques de generación eléctrica. “La estimación nuestra es que vamos a estar ocupando unas 400 personas en la construcción y un promedio más bajo, diría que entre 30, 40 personas permanentes directas, y capaz que un número similar en indirectos”.

TREN O RÍO

Sobre la logística de transporte de la producción, Bremerman aludió a la articulación con Ancap y ALUR en cualquiera de las dos alternativas que manejan, la primera de ellas es el tren y la segunda es la vía fluvial. El combustible producido se almacenará en la planta de Ancap, adonde llegará por cañerías, al igual que el CO2 procedente de ALUR a la planta de HIF. Hasta allí llega un ramal de vía férrea que pasa detrás de la planta de cemento. Allí se cargaría en tren para sacarlo por el tramo Queguay-Chamberlain, y desde allí a Montevideo por Ferrocarril Central, “que hoy ingresa al puerto de Montevideo; ahí tenemos un acuerdo con Grupo Ras, que ganaron el año pasado una licitación para la terminal de líquidos en Puerto Montevideo. Ahí almacenaríamos el metanol y ese metanol después se carga en los barcos”. La alternativa B sería, mediante un acuerdo con Ancap, usar el muelle que está construyendo de la empresa pública al norte del puente internacional para llevar el combustible en barcazas hasta Montevideo.