Aplicar impuesto al 1% podría traer efectos adversos, advirtió economista

El ministro Gabriel Oddone (foto) dijo que un impuesto del tipo que se plantea sería “extraordinariamente inconveniente para Uruguay”. Mario Ferrari señaló que podría desalentar inversiones y/o terminar pagándolo otro sector de la sociedad.

Tanto el presidente de la República, Yamandú Orsi, como el ministro de Economía, Gabriel Oddone, ya han dejado claro que no formará parte del proyecto de Ley de Presupuesto la creación de un impuesto del 1% al 1% más rico de la población para destinarlo a combatir la pobreza infantil, como algunos sectores del Frente Amplio y el Pit Cnt pretenden. Sin embargo el debate sobre la conveniencia de una medida de este tipo ha quedado instalado. Para conocer más al respecto EL TELEGRAFO entrevistó al especialista en materia tributaria Mario Ferrari, integrante y socio a cargo del equipo Legal de la consultora PwC Uruguay. Su área de actividad se centra en la prestación de servicios legales y tributarios, con foco en el asesoramiento a empresas nacionales y multinacionales, así como en el contencioso fiscal.

IMPRECISO

Lo primero que comentó Ferrari es que tal como se ha planteado, la idea aparece muy imprecisa. “Uno puede preguntarse en primer lugar el 1% de qué. Si de la renta, del patrimonio, del consumo”. Indicó que en derecho tributario existe el principio de capacidad contributiva, que implica que la ley “debe distribuir la carga pública a través de impuestos en base a la capacidad que las personas y las empresas tienen, desde el punto de vista económico, para solventar la carga pública”. La aplicación de esto tiene diferentes formas. “Puede decirse ‘yo gravo en base a lo que la persona tiene’, esos se denominan en general impuestos al patrimonio o impuestos al capital; o ‘gravo en base a lo que la persona gana’, para lo que se usan los impuestos a la renta de distintos tipos, o ‘gravo en base a lo que la persona consume’, y ahí tenemos los impuestos al consumo, el IVA, el Imesi y algún otro”. Pese a que no se ha presentado ningún proyecto en concreto, en este caso el experto interpreta que se alude al 1% del patrimonio, “por la forma en que lo han planteado, porque hablan de riqueza”.

EFECTOS

Para el experto hay que considerar, además, si es oportuno el aumento de impuestos. “De cualquier impuesto. Qué efectos económicos va a tener ese aumento de impuestos, si efectivamente se va a recaudar lo que se supone, o lo que se estima que se va a recaudar, o los contribuyentes van a tomar algunas alternativas para evitar la configuración del impuesto”, dijo. Del mismo modo hay que estudiar cómo se va a gastar, lo que se recaude. “Porque no necesariamente implica que se aplique a las áreas que se pretende favorecer, a veces el Estado no necesariamente emplea los recursos en forma eficiente”.

IMPUESTOS CAROS

Ferrari confirmó lo que todos suponemos, de que el país “no tiene una carga fiscal reducida”, aunque “no es de los países del mundo que tienen la carga fiscal más alta”. Sin embargo dentro de Latinoamérica sí, es de los que tienen la carga fiscal más alta. Ya tiene mucha carga fiscal”. Otro de los aspectos a analizar es cómo afectaría una medida de este tipo la captación de inversiones. “Si lo que se pretende es captar inversiones, una carga fiscal demasiado alta también ahuyenta las inversiones; entonces de repente eso hace que no se recaude lo que se quiere recaudar”, señaló.

Más allá de que haya acuerdo en el propósito planteado, “de que el país pueda saldar sus deudas sociales, las necesidades de alguna parte de la población que estén insatisfechas”, hay que pensarlo con mucho cuidado, “porque los impuestos tienen efectos y a veces los efectos de los impuestos no necesariamente recaen sobre quién los paga”.

TRASLACIÓN

En este punto aludió al fenómeno económico que presentó como la traslación de los impuestos: “cualquier sujeto al cual le imponen tributos trata de trasladarlo, trasladar el coste económico hacia otro”. Es básicamente que si “a mí me aumentan los impuestos en una empresa lo que hago es, si puedo, transmitírselo a mis clientes, y si no puedo, a mis proveedores, y si no puedo, trato de cambiar. Y si no puedo en absoluto, a veces lo que sucede es que una inversión no se realiza, o una inversión se va del país también”, concluyó.

Por otra parte Ferrari indicó que ese “1% imaginario, digamos, ya paga algunos impuestos”. Si se trata de personas físicas, “la renta al capital ya está gravada, por ejemplo, si la persona posee inmuebles y los tiene arrendados ya ahí hay un IRPF sobre el arrendamiento. Si tiene acciones de una compañía, la compañía va a pagar impuesto a la renta corporativa, el IRAE, pero además cuando le distribuyan dividendos va a pagar impuestos sobre esos dividendos”. Esto incluye el caso de personas que poseen acciones de sociedades del exterior o colocaciones financieras en el exterior, que “actualmente está pagando también IRPF”.

PATRIMONIO

Por otra parte, dijo, existe también el Impuesto al Patrimonio, del que reconoció que podría necesitar adecuaciones. “De repente tal vez necesite algunos ajustes en materia de tasas, o tal vez de la forma en que se avalúan los activos, que a veces puede no ser la más adecuada, y con eso quizás se pueda aumentar la recaudación o incrementar la fiscalización también en esos casos”, planteó. Ferrari recordó que el impuesto “se creó en el año ‘67, si no me equivoco, y ha habido sucesivos retoques, pero es un impuesto que se podría repensar, sí, pero no sabemos a ciencia cierta cuál es la capacidad contributiva y sobre todo el efecto que tendrá”.

De cualquier forma, insistió en que “hay que tener estudios económicos muy, muy serios. No solamente en cuanto a la forma en que se estructure el tributo sino también a los efectos que va a tener”.

CUIDADO

A su vez mencionó que habría que tener en cuenta algunas situaciones particulares que se generaron recientemente, como disposiciones que se tomaron buscando atraer residentes desde el extranjero con una serie de beneficios, “que son de lo que se llama técnicamente Tax Holiday. Es decir que por un tiempo no van a pagar por ejemplo impuestos a la renta, impuestos a la renta de fuente extranjera o van a pagar un impuesto como si fueran no residentes. Eso ha propiciado también que muchas personas confíen en el país y pasen a residir en el Uruguay”. Un cambio en las reglas de juego podría poner en riesgo “el mantenimiento de la seguridad jurídica en el Uruguay”.

A modo de resumen Ferrari comentó que “estas cosas hay que pensarlas muy seriamente, no quiero decir que no se piensen, pero que se piensen en profundidad y que se estructuren de la forma más adecuada, teniendo en cuenta los pros y los contras de cada situación”.

TRAYECTORIA

Mario Ferrari ha desempeñado diferentes cargos docentes en la Facultad de Derecho de la Universidad de la República, donde actualmente es profesor adjunto en la cátedra de Derecho Financiero. También ejerce como docente de posgrado en la Universidad de Montevideo y anteriormente en la Universidad Católica. Antes fue asesor del Tribunal de lo Contencioso Administrativo en materia fiscal y en la actualidad integra el directorio del Instituto Uruguayo de Estudios Tributarios.