El Centro Araí, especializado en el abordaje de niños, jóvenes y adultos con autismo, cumplió 13 años y su servicio de equinoterapia celebra 7 años. Es un espacio educativo-terapéutico de gestión privada, sin fines de lucro que comenzó en 2012. “En Paysandú no había un centro especializado en la atención del autismo. Junto a un grupo de docentes y técnicos que veníamos de trabajar en el área de la discapacidad en otras instituciones, nos reunimos para fundar Araí y nos dedicamos a especializarnos en esta condición”, recordó su directora general y profesora de educación especial, Fabiana Pezzati.
El área de equinoterapia abrió a la comunidad en 2018 “con el apoyo y ayuda de la Federación de Obreros y Empleados de la Bebida (FOEB). Comenzó con un equipo de técnicos que fue cambiando a lo largo de los años. Hoy contamos con una técnica en rehabilitación ecuestre formada en el Centro Nacional Fomento de Rehabilitación Ecuestre (Cenafre), además de un técnico idóneo en equinoterapia, una sicóloga y voluntarios que guían a los caballos. Por cada persona que realiza esta terapia, se necesitan tres adultos”, agregó.
El equipo trabaja en las instalaciones del hipódromo San Félix, donde la institución recibió un sector en comodato. “En los últimos años fuimos haciendo reformas en el predio e instalaciones, donde colocamos un contenedor para la secretaría”, dijo. Asimismo creció la cantidad de alumnos, que hoy asciende a 50, desde 2 años hasta adultos mayores con diferentes condiciones y discapacidades. “Es un servicio para cualquier persona que lo necesite”, aclaró la docente.
El espacio está habilitado por el Cenafre; “por tanto recibe una prestación mensual del Banco de Previsión Social de $2.400, pero realizamos beneficios y recibimos donaciones de alimentos para los caballos, materiales o mano de obra, como ya recibimos para construir el piquete y la rampa. Creemos que es un servicio necesario porque brinda calidad de vida a cada persona que llega. Trabajamos con la familia y no sólo con los alumnos, a través de los profesionales con participación activa en las terapias”.
En tres lugares
Pezzati enfatiza que el sueño de la institución es lograr una casa propia, en tanto la atención se divide en tres lugares diferentes. Además del hipódromo, cuyas actividades coordina Luis Dantaz, en el local de la policlínica San Antonio, ubicada en Uruguay 1820, asisten 50 alumnos para atención temprana y escolares desde 1 hasta 13 años, cuya referente es Giuliana Nerón. A los talleres, que coordina Nirbana Giordano en Ituzaingó 1061, concurren otros 50 que son adolescentes desde 13 años, jóvenes y adultos con autismo y otras afectaciones severas del desarrollo, enumeró su directora.
Entre los tres centros, Araí brinda una atención con alta capacitación que se completa con un equipo integrado por sicólogos, sicomotricistas, fonoaudiólogos, sicopedagogo, maestra especializada, profesor de educación física, personal administrativo, talleristas, profesor de música, además de los instructores para equinoterapia. Unos 150 alumnos son atendidos por más de 30 personas enfocadas en diversas áreas.
A esto se suma que “el mes pasado, nuestros jóvenes y adultos comenzaron con una nueva experiencia de básquet adaptado una vez a la semana en el club Colón, con el profesor y jugador del club, Adrián Santos”.
A corto plazo
La meta a corto plazo es la mejora continua de la oferta de servicios a sus alumnos. “En esta última parte del año tenemos un proyecto de hidroterapia en algunas de las piscinas climatizadas de Paysandú que ya lo hemos hecho en otros años. Y el 19 de setiembre tenemos un baile con discoteca en el Club Paysandú para nuestros alumnos y de otras instituciones. La idea es buscar oportunidades para que puedan hacer cosas que hacen otras personas de su edad”, dijo a EL TELEGRAFO.
Atención temprana
En las últimas décadas, los técnicos han adquirido mayores capacidades para el diagnóstico del autismo con precisión y celeridad. Las valoraciones llegan antes y, con esa información, trabajan en la atención temprana. “Pero también se generan estos espacios, donde las instituciones apuestan a brindar actividades para que estas personas sean incluidas en todas las áreas, tanto educativas como terapéuticas, recreativas, deportivas y sociales en general”, destacó.
Araí lanzó una rifa a 100 pesos, para obtener recursos con destino a mejoras en las instalaciones del área de equinoterapia y la adquisición de nuevos materiales. A fines de octubre, el ganador se llevará uno de los caballos, de 3 años de edad, utilizados por la institución en sus terapias. Los interesados pueden solicitarlo en el hipódromo, en la policlínica y en los talleres. Las consultas se reciben al 092 376 589 o al 098 135 172.

