Ayer finalizó el Panamericano Femenino de bochas estilo Zerbín, disputado en Santiago de Chile, donde la sanducera Karen Sanguinet –defendiendo a la selección uruguaya– conquistó la medalla de bronce en la modalidad Combinado. Con esta destacada actuación aseguró uno de los cupos disponibles para el Mundial Femenino y Mixto, que se celebrará del 12 al 15 de noviembre en Mâcon, Francia.
La Celeste, además, logró abrochar una doble presencia mundialista, ya que en la competencia de Parejas, Sanguinet junto a Valentina Martínez consiguieron la clasificación y se quedaron con la medalla de bronce, confirmando un torneo de gran nivel para la delegación celeste. En lo que respecta a la actuación individual, Karen debutó con triunfo 17-9 sobre Perú en Combinado, y luego volvió a imponerse 13-7 frente a Brasil. Pese a una gran actuación en sus últimos dos juegos, no pudo frente a Chile (9-17) ni ante Argentina (14-15), resultados que igualmente le permitieron subirse al podio y obtener el boleto mundialista.
En Parejas, Sanguinet y Martínez comenzaron con una notable remontada frente a Perú, a quien vencieron 11-7 tras ir 0 a 7 abajo.
Más tarde cayeron ante Brasil por 13-8 y frente a Chile por 13-7. En el cierre, fueron derrotadas por Argentina 12-7, en una serie que dejó abiertas las posibilidades de clasificación, la cual finalmente se concretó gracias a la caída de Brasil frente a Perú en la última instancia.
Por su parte, Valentina Martínez debutó en Individual con derrota 13-4 ante Perú, luego cayó 11-2 con Brasil y más tarde perdió un ajustado partido frente a Chile por 13-12. En el cierre no pudo ante Argentina, que se impuso 11-3, concluyendo así su participación en la modalidad individual. EL TELEGRAFO dialogó con Karen Sanguinet, quien luego de su conquista manifestó: “Estoy muy contenta por la clasificación, el objetivo se cumplió, aunque siendo sincera venía con la mente en disfrutar, sumar experiencia y que los resultados se dieran solos, ya que es mi primera competencia en esta modalidad y no sabía qué podía pasar”. En cuanto su nivel, la sanducera dijo que “lo vi mejor de lo que pensaba; en arrime me sentí cómoda, lo que sí me costó fue el bochazo, porque se tira en distancias muy largas, a las cuales no estamos acostumbradas. Vale destacar que entrené menos de un mes, y aún así pudimos concluir que no hay ningún rival imposible de vencer; con un poco más de práctica y si tuviéramos cancha y las dimensiones adecuadas, la pelearíamos y seríamos más competitivas aún”, afirmó.
Sanguinet añadió: “La competencia fue muy pareja. Sabemos que Chile, Argentina y Perú son los que más juegan esta modalidad, y cuando te enfrentas con esas potencias se siente el nivel. Por suerte, pudimos hacer un buen papel y estar a la altura”, cerró.


