Fundación Pérez Scremini celebró Día de la Niñez

El grupo de niños y adolescentes junto a familia, voluntarias y boy scouts celebrando el Día de la Niñez.

El pasado sábado, en un agradable y soleada tarde las instalaciones de AEBU recibieron al grupo de niños y adolescentes –pacientes oncológicos– que son atendidos por la Embajada Sanducera de la Fundación Pérez Scremini para celebrar el Día de la Niñez. Los chicos, familiares, voluntarias y un grupo de boy scouts (que oficiaron de animadores para los juegos grupales), disfrutaron de una divertida jornada de juegos y merienda compartida. Una larga mesa repleta de exquisiteces y refrescos fue el preámbulo para finalizar con una enorme torta que fue donada por la Dirección de Promoción Social de la Intendencia Municipal; además, cada uno de los pequeños pacientes recibió una bolsita con regalos preparada especialmente para ellos.

Curando el cáncer en niños y adolescentes

La Fundación Pérez Scremini con sede en el Hospital Pereira Rossell en la capital del país, trabaja por la cura del cáncer infantil, incluso más allá del tratamiento médico específico, ya que se dedica también al acompañamiento y ayuda integral de los niños y adolescentes (hasta 18 años) con cáncer, que son usuarios de Salud Pública. Cuenta con el fuerte compromiso de voluntarios a lo largo y ancho del país; los grupos de cada departamento son llamados “Embajadas” y se suman a trabajar honorariamente a través de distintos programas de apoyo y acompañamiento sin costo alguno para las familias.

Cada embajada se ocupa de brindar atención y los medios necesarios para que los niños (en este caso sanduceros) puedan realizar el tratamiento aconsejado por los médicos. En ese sentido, se ocupan de pagar los viáticos ya sean traslados en taxi dentro de la ciudad, o los pasajes a Montevideo para el paciente y un acompañante, mensualmente reciben una canasta de alimentos, también atención odontológica y cubren eventualidades que puedan surgir. Las voluntarias relatan que “se tiene especial cuidado sobre la vivienda que habitan, porque los niños que están en tratamiento, necesitan un ambiente adecuado, con énfasis en el baño, por lo que en muchos hogares hemos tenido que intervenir para mejorar las instalaciones de quienes lo necesitaron”. El proceso de quienes ingresan a la Fundación comienza cuando desde Salud Pública se tiene la sospecha o la confirmación de un diagnóstico de cáncer, y el niño es derivado al Hospital Pereira Rosell. Una vez confirmada la enfermedad y la necesidad de tratamiento, se le da aviso a la Embajada, quien recibe desde la capital una ficha con toda la información y se pone en contacto con la familia para la primera visita.

Nivel de atención y resultados tangibles

Es de destacar que en cuanto a atención médica, tratamiento, seguimiento y recuperación de niños y adolescentes con cáncer, Uruguay está a nivel de los países del primer mundo. Se ha avanzado muchísimo con las técnicas que se practican, los estudios que se realizan, y todo ellos ha hecho crecer considerablemente el índice de sobrevivencia y cura a un 85% de los pacientes. Se trabaja, se avanza y se mejora mucho de forma continua, lo que es sumamente alentador y motivamente.
La recuperación y la cura que llega a ser total permite que los niños tengan una buena calidad de vida, o tener una vida normal como cualquier otro chico que no haya estado enfermo.

El “Hospitalito”

En Montevideo, los pacientes y su acompañante tienen una casa (que fue donada por una empresa) donde permanecer el tiempo necesario; el lugar está ambientado con muchos colores logrando un ambiente cálido y agradable lo que es acompañado por la atención de todo el personal que allí trabaja: sicólogos, asistente social, cocinera, personal de limpieza, etc. Según relatan “es como si fuera otro mundo, todo está pensado para que la estadía en el lugar les sea muy llevadera. A veces llegan desanimados, sin esperanzas, y todos contribuyen para cambiar esa sensación y transformarla en optimismo. La atención es integral, si un niño debe permanecer mucho tiempo internado en el hospital o en el hospitalito, hay maestros que trabajan con ellos para que continúen con el aprendizaje, así como voluntarios que colaboran en diferentes áreas, como espacios lúdicos o talleres de música”. Esto es relevante aseguran, porque para un niño que está sometido a tratamiento, estudios médicos constantes, extracciones frecuentes, la situación es difícil, por lo que la parte lúdica hace todo más llevadero.
Aquí permanecen los pacientes con tratamiento ambulatorio con su acompañante, o si el niño está internado, quien lo acompañada cuenta con este lugar para quedarse donde se les brinda desayuno, almuerzo, merienda, cena, un lugar donde dormir y hasta los productos de aseo personal; máxime teniendo en cuenta que generalmente son familias de bajos recursos que además tienen que viajar con frecuencia o quedarse durante meses.

Financiación de la Fundación

Alicia quien es la encargada de la parte administrativa y financiera, refiere que tienen dos formas de sustentarse. La primera es con el aporte de los socios que contribuyen con una suma voluntaria (para la que no hay mínimo, porque todo suma) de forma mensual, trimestral o como prefieran ya que cuentan con una cobradora que pasará en la fecha acordada. La otra forma de recibir ingresos es a través de acciones benéficas como pueden ser espectáculos artísticos, correcaminatas, o actividades varias. De hecho, ya está en marcha la próxima “Correcaminata 5K” para el 15 de setiembre, la que se hará simultáneamente en varias ciudades.

Paysandú

Nuestro departamento tiene en la actualidad 26 pacientes activos, lo que es una cifra importante ya que en otros lugares hay solamente dos o tres casos; como cada embajada debe autofinanciarse, en nuestra ciudad para poder cumplir con esa cantidad de pacientes, es necesaria la participación masiva de la sociedad.

Para colaborar siendo socio o voluntario, ponen a disposición dos números de celular: 099410431 (Alicia) y 099629584 (Ana). El grupo de reúne en la sede de AEBU (Zorrilla de San Martín 822), todos los miércoles a las 18.