Hay lobos (marinos) en la costa

Un video difundido en redes sociales muestra a dos lobos marinos caminando sobre la vereda y los espacios verdes de la rambla de Piriápolis, en las cercanías del puerto.
Y no eran crías perdidas, sino ejemplares de un tamaño más que considerable. El video no deja de tener sus particularidades porque mientras uno de ellos camina con la elegante torpeza que los caracteriza, el otro está quieto como una estatua, como si algo llamara tanto su atención que no pudiera moverse. ¿Tomaba el sol? ¿Se detuvo a escuchar algo? En realidad nadie se atrevió a preguntarle.
Nada de esto es la primera vez que sucede, por supuesto. Y, como en otras oportunidades, los especialistas hicieron las recomendaciones del caso.
Los lobos marinos pueden parecer torpes por su tamaño, pero en distancias cortas son más rápidos que los humanos. Poseen casi 10 cm de colmillo y suelen morder si no conocen a quienes se le acercan.
Cuando se le quiere observar o fotografiar, la distancia segura es de al menos cinco metros, sobre todo si se está con niños o mascotas.
Las razones de estas apariciones a veces son explicadas de manera algo dramática pero que no dejan de tener un fondo real, como que el avance del progreso acorrala a los animales que se están acostumbrando a convivir con nosotros y, por lo tanto, nosotros también deberíamos acostumbrarnos a vivir con ellos. Convivir a cierta distancia y dejándolos tranquilos, se entiende.