A más de 50 días de la brutal agresión sufrida por Damián, un joven sordo atacado en las inmediaciones de un local bailable de la zona portuaria de Paysandú, su madre, Geraldine Cantero, habló con EL TELEGRAFO sobre el estado de salud de su hijo y el reciente fallo judicial que condenó al acusado a prisión domiciliaria.
Cantero relató que la recuperación de Damián ha sido lenta, pero con signos alentadores. “Mi hijo se va recuperando, es un proceso lento que lleva más de 50 días que no comía por sus medios… Va evolucionando hermoso, gracias a Dios. Le sacaron la sonda, está sin oxígeno y le dejaron la traqueotomía por las dudas”, señaló.
Sin embargo, el alivio por la mejora física convive con la indignación por la resolución judicial dictada el pasado 29 de julio. En esa fecha, la Justicia imputó al principal responsable de la agresión pero le otorgó arresto domiciliario con tobillera electrónica. “Empezaron a actuar, le dieron una domiciliaria, pero yo no estoy contenta con esto. Para mí, él debía ir directo a la cárcel porque intentó matarlo. Hay un video que lo comprueba. Se ve que están esperando que mi hijo se comunique, pero el problema es que Damián no se acuerda de nada”, lamentó.
La madre explicó que, por recomendación médica y familiar, no intentarán forzar la memoria del joven. “Nosotros no lo vamos a hacer recordar a prepo porque eso lo puede hacer retroceder en su avance de salud. Para nosotros como familia la prioridad es su recuperación, pero para mí es muy injusto que esa persona esté en su casa comiendo y durmiendo cómodamente, mientras mi hijo sigue en una sala del hospital, atado porque se altera al no recordar por qué está ahí, sin ser un delincuente como lo es este asesino”, manifestó con visible enojo.

Cantero también cuestionó el cumplimiento de las medidas cautelares. “Es completamente injusto. Yo veo que se va recuperando, pero es Damián quien debería estar en su casa y no su asesino, a quien se lo ha visto en la calle. Yo no, pero varias personas lo han visto, cuando supuestamente está con prisión domiciliaria. Es decir que nadie controla ni la cumple bien”, sostuvo.
En medio de la incertidumbre, la familia de Damián espera con ansiedad el alta médica. “Nosotros seguimos en la dulce espera esperando por el alta de Damián, pero es imposible no sentir una impotencia tremenda de haber pasado por todo esto y seguir viendo esta injusticia no es fácil. Yo lo quiero ver preso, pero no solo a él, porque hay más involucrados”, advirtió.
LOS CARGOS Y MEDIDAS DICTADAS
Como se informara, el trabajo conjunto entre la Policía y la Fiscalía de Cuarto Turno permitió formalizar a E.A.S.R. por “la presunta comisión de un delito de lesiones graves, un delito de hurto, uno de omisión de asistencia en régimen de reiteración real, y un delito de tenencia no autorizada de arma de fuego en concurso formal con porte de arma en lugares públicos”.

La Fiscalía había solicitado prisión preventiva argumentando riesgo de entorpecimiento de la investigación y peligro para la víctima, sus familiares y la sociedad, dada la conducta violenta del imputado. Aunque la jueza rechazó la prisión efectiva, reconoció la existencia de ese riesgo y dispuso las siguientes medidas cautelares: fijación de domicilio con notificación previa ante cualquier cambio, prohibición de acercamiento y contacto con la familia de la víctima o testigos en un radio de 500 metros, arresto domiciliario total con tobillera electrónica y obligación de someterse a tratamiento psicológico por un plazo de 120 días para abordar su conducta agresiva.
Mientras tanto, Damián continúa internado y su familia exige justicia, reclamando que el agresor cumpla la condena tras las rejas y que se investigue la participación de otros posibles involucrados.


