Durante la visita realizada el jueves a Paysandú por el presidente y el vicepresidente de la Administración Nacional de Puertos (ANP), Ing. Pablo Genta y Constante Mendiondo respectivamente, con autoridades y fuerzas vivas locales, los jerarcas del organismo portuario hicieron un reconocimiento in situ de la realidad portuaria y se llevaron una serie de planteos, inquietudes y aportes que apuntan a posibles formas de generar condiciones para la reactivación de la terminal sanducera, que se encuentra prácticamente paralizada desde hace varios meses y hasta años.
Por ahora, lo único que surge en el horizonte es una posible carga de azúcar crudo para Azucarlito, a fin de año, habida cuenta de que traer cargas desde distancias lejanas, como Brasil y Argentina por la Hidrovía Paraguay-Paraná, cumple con la premisa fundamental de las ventajas del transporte fluvial, respecto a cargas voluminosas y de bajo valor relativo.
Pero en lo demás, las consideraciones giraron en torno a que siempre el empresario tiene la última palabra, es decir que es el emprendedor, el productor, los operadores privados, los que definen la herramienta logística para sus cargas, y que actualmente la balanza no se inclina hacia el transporte fluvial desde Paysandú, como ha quedado demostrado con la paulatina pérdida de las cargas, incluyendo los contenedores y las cargas a granel.
En algún momento de la reunión –en que se contó con la presencia de representantes de organismos vinculados a la problemática del río, como la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU) y Prefectura, entre otras, así como legisladores departamentales, ediles, empresarios, representantes de diversas entidades y trabajadores– se mencionaron como de recibo argumentos expuestos en reciente editorial de EL TELEGRAFO respecto a que el gran problema es la falta de cargas en la región para una salida tan corta en distancias, lo que genera costos adicionales por manipulación y transbordo, pero también hubo manifestaciones de respaldo a consideraciones del experto en cuestiones náuticas, Dr. Edison González Lapeyre, en el sentido de que coincidiendo con la mayor parte de los conceptos del editorial, para llegar a conclusiones valederas y definitivas sobre inviabilidad o no del puerto es preciso hacer estudios más profundos sobre la realidad de las cargas en la región.
Otros aportes refirieron a que si bien la ANP ha tratado de adecuarse con sus tarifas a esta realidad, este factor no sería de tanta incidencia como los costos operativos de trasladar las cargas en camión hasta el puerto, así como su carga nuevamente en buque para llevarlas río abajo para un nuevo transbordo, con el resultado de que resulta más económico hacerlo por camión desde los centros de producción hacia Nueva Palmira o Montevideo, con la posibilidad además de hacer un viaje redondo trayendo algunas mercaderías desde el sur.
Otro elemento manejado es el de que no se trata solo de tarifas portuarias, sino también de superar algunos aspectos burocráticos contra los que tienen que lidiar los operadores a la hora de decidirse eventualmente por el transporte fluvial, en tanto ante esta persistente falta de cargas ya no se cuenta con armadores que operen en el río Uruguay.
Hubo asimismo inquietudes respecto a que se habilite a baqueanos de río para trabajar hasta acá y no se exija solo prácticos, la posibilidad de facilitar que lleguen buques de bandera extranjera, retirar el cable que atraviesa el río a la altura de la playa Mayea que no permite llegar con buques de mayor calado, el reclamo de que se concrete de una vez el traspaso de los silos portuarios del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) a la ANP, para utilizarlo como depósito fiscal, entre otros puntos sobre los que giró la reunión de trabajo en el Salón de Actos del Puerto de Paysandú.
En resumen, además de los planteos que se llevaron los jerarcas de la ANP a efectos de su evaluación, los actores sanduceros vinculados al puerto, como es la propia Comisión Intersectorial pro Puerto Ultramar de Paysandú (Cipup), quedaron en seguir reuniendo información y propuestas para reactivar el puerto, destacando la buena disposición de las autoridades de la ANP para un trabajo coordinado y sin generar de antemano expectativas desmesuradas. Se entiende en este sentido que hay una realidad que no se puede ignorar respecto a que los empresarios van a trabajar con el puerto solo si les da la ecuación económica, y para ello se necesita generar condiciones que por ahora no se dan, salvo en lo que refiere a Azucarlito, que sería en el momento la única empresa que considera trabajar a través del puerto en lo inmediato.

