Jaurías atacaron a un centenar de ovinos en predios de Guichón

Aproximadamente un centenar de ovinos fueron atacados por jaurías en predios de productores familiares dedicados a la mejora genética en la zona de influencia de Guichón. Los afectados presentaron las denuncias correspondientes, cuyo seguimiento lleva adelante la Brigada Departamental de Seguridad Rural junto al Instituto Nacional de Bienestar Animal (INBA).
El Dr. Gustavo Maldini, coordinador de la regional norte del instituto, relató que “en este caso, los canes estaban identificados y se hizo un acta por parte de la Policía al tenedor de dos de los perros que atacaron en varios días. En forma paralela se abrió una denuncia en el INBA con un expediente administrativo, inspecciones en la zona y a los atacantes. Se notificó a su propietario a que ejerza una tenencia responsable y contención, además del chipeo obligatorio y castración. Las actuaciones fueron elevadas al área jurídica del instituto que posteriormente emitirá su resolución con la posibilidad de sanciones administrativas o multas”.

En paralelo, tal como existe una denuncia policial y los canes se encuentran identificados, el productor afectado puede iniciar una demanda civil, con el fin de resarcir el daño económico.
Sin embargo, Maldini aclaró que en estas circunstancias “el perjuicio va mucho más allá del daño económico. Uno de los casos corresponde a un productor familiar de la zona que llevaba adelante un trabajo de selección genética en su majada desde hace mucho tiempo para afinar la lana de sus corderos”. Explicó que “es, además, un daño sicológico y moral muy fuerte. Incluso, hay casos de productores que debieron abandonar el rubro ovino, tanto por los ataques de jaurías como por abigeato, que también es un grave problema”.

Recordó que en la mortandad de cerca de cien ovinos hubo más canes involucrados de los cuales un productor logró darle muerte a uno de los atacantes. “Al amparo del Código Rural, dentro de su establecimiento y con las condiciones de sus armas en reglamento, un productor puede dar muerte a los perros si son una amenaza para sus majadas o personas”.
Consultado Maldini sobre otros casos donde no se identifica a las jaurías, puntualizó que hay una tarea importante de la Policía que interviene por cercanía y competencia. “El Ministerio del Interior es un brazo ejecutor importante del INBA y trabajamos coordinados. Realizan la investigación, visitan los establecimientos linderos y observan si los perros tienen restos de sangre o lana que permitan su identificación. En otras ocasiones, no se tienen elementos ni pruebas y no se puede avanzar”, dijo a EL TELEGRAFO.

Casos en aumento

El representante regional manifestó su preocupación por el incremento de los casos que se encuentran bajo su órbita en los departamentos de Salto, donde ocurrió cerca de centros poblados, y en Río Negro. “Es de acuerdo a la época, y en estos momentos salen los perros que se encuentran con corderos chicos. Son poblaciones de ovinos más vulnerables. Este tipo de ataques son comunes a estas alturas, pero este año particularmente se ha complicado”.
Maldini enfatizó en que “estos hechos ocurren por tenencia irresponsable, porque sus tenedores o cazadores no tienen los perros contenidos en el establecimiento. Lo mismo ocurre en las ciudades cuando los perros andan sueltos”.
Finalmente, resaltó la necesidad de educar y concientizar a las personas sobre la tenencia responsable a todo nivel. En una escuela rural de la localidad de Palomas, en Salto, donde hubo ataques a animales de producción, efectuarán una jornada de sensibilización y chipeo para el registro de canes.