Transferencias monetarias del Mides, son “una política de Estado”

“En los hogares que reciben alguna transferencia del Ministerio de Desarrollo Social (Mides), vive casi un millón de personas. Y lo pongo en esos términos para que se vea el impacto en las economías familiares”, dijo el director nacional de Transferencias y Análisis de Datos del Mides, Ec. Juan Martín Fernández.
No obstante, reconoció que “a pesar de las críticas de la administración anterior a las transferencias no contributivas”, éstas “fueron utilizadas durante la pandemia, la sequía o se usan habitualmente ante situaciones de catástrofe climática. Entonces, por la vía de los hechos, se transformaron en una política de Estado”.
Explicó que son los programas con mayor cobertura del ministerio, “porque ninguno orientado al acompañamiento o de cercanía o formación, tiene el despliegue de las transferencias no contributivas”. Describió que “prácticamente son tres, como la Asistencia a la Vejez para mayores de 65 años, la Tarjeta Uruguay Social (TUS) para el 5% de los hogares más pobres del país y la Asignación Familiar Plan de Equidad (AFAM-PE) para la población de 0 a 18 años que se encuentra en vulnerabilidad socio-económica”. Esta última prestación “es la más grande que antes se cobraba en el BPS y a partir de la administración anterior pasó al Mides”, dijo a EL TELEGRAFO.
Sin embargo, resaltó que las transferencias monetarias “son una parte de las herramientas, pero las familias deben ser intervenidas con otras políticas que ayuden a salir de la pobreza. Eso ocurre con la pobreza infantil, porque un niño nace pobre cuando vive en un hogar por debajo de la línea de pobreza”.
Fernández valoró que las transferencias “permiten cierta materialidad que sirve para comprar alimentos. Pero los montos que manejamos no alcanzan para salir de la pobreza. Necesitamos otros incentivos como los cuidados, en hogares con jefaturas femeninas que tienen dificultades para insertarse en el mercado laboral porque dedican mucho tiempo a tareas domésticas no remuneradas”.

En este aspecto, “la estrategia de los centros CAIF u otros espacios de cuidados, son otras herramientas importantes para procurar que esos hogares mejoren sus ingresos para salir de la pobreza”. Entre otros aspectos mencionó que “claramente los años de educación permiten acceder a empleos de mejor calidad, así como mejor acceso a la salud y a la vivienda. Las transferencias monetarias son muy importantes, pero sólo con dinero no se sale de la pobreza”.
Ejemplificó que otros programas como Uruguay Crece Contigo, de acompañamiento a la primera infancia, son útiles para la coordinación y llegada de distintos beneficios a las poblaciones desfavorecidas. “Las organizaciones de la sociedad civil desplegadas en el territorio también pueden ayudar. Porque en algunos lugares de exclusión también se repite la violencia y la red de contención social puede brindar asistencia en los cuidados que permitan trascender esas situaciones de marginación”, agregó.

Nivel de transferencias

Las transferencias monetarias no contributivas representan, en promedio, menos del 20% del gasto de las familias, según Fernández. “La TUS otorga unos $4.500 y si una beneficiaria tiene 4 hijos, puede superar $10.000, pero son situaciones muy extremas de TUS doble, orientada a familias con mayores vulnerabilidades. Si eso se divide por persona, es muy poco”.
Añadió que “no hay ningún estudio académico que indique que con esos montos puedan subsistir. Por eso, la primera política social más importante es el trabajo acompañado por los cuidados, porque una persona no puede salir a buscar un empleo si tiene que quedarse a cuidar a sus hijos. Es un tema soslayado pero es muy significativo para la organización familiar interna”.
El director recordó que “el índice de pobreza es el resultado de la división de los ingresos entre los integrantes de una familia. Si una familia tiene más hijos, pero no tiene mayores ingresos, entonces ese hogar pasa a ser más pobre”.

EN PAYSANDÚ

De acuerdo a los últimos datos disponibles de la dirección, correspondientes a mayo, en Paysandú hay 3.556 titulares de TUS. Hay 1.372 personas beneficiarias con el Bono Crianza. Hay 18.176 personas beneficiarias de la AFAM-PE y un total de 180 beneficiarios con el programa Asistencia a la Vejez.

Una “política de estado”

Cuando Fernández asumió la Dirección Nacional de Transferencias y Análisis de Datos, “estaba bastante ordenada y fue una de las direcciones con mayor crecimiento. Los programas de transferencias se incrementaron mucho en la administración anterior, sobre todo a partir de la pandemia o la sequía”.
Comparó que “estas transferencias no contributivas que se dan sólo a los hogares más pobres fueron muy criticadas. Sin embargo, aumentaron en otros países de América Latina a comienzos de los 2000 y durante los ciclos progresistas, en Brasil con la Bolsa Familia o en Argentina, con la Asignación Universal por hijo. Para mí, lo más importante de la administración anterior es que reconoció la importancia y se volvió por la vía de los hechos en una política de Estado”.
El gobierno del presidente Yamandú Orsi instaló “un mandato fuerte enfocado al aumento de la pobreza en la primera infancia –sobre todo menores de 5 años– y eso se verá en el Presupuesto”.
El segundo aspecto, según Fernández, será “estar muy atentos a las personas que tienen estas prestaciones y que no deberían tenerlas. No es algo generalizado, pero pasa y deslegitima a todo el sistema”.
En este sentido, señaló que su dirección lleva adelante un seguimiento, “con visitas y cruces con otros organismos para ver, por ejemplo, el consumo de luz”.
Por otro lado, se encuentra “con hogares muy vulnerables que no han podido acceder porque no conocen este derecho, o están tan marginados por el denominado ‘error de exclusión’ que reciben uno o dos años después en la vida de los niños”. La actualización de esta información “requiere de una búsqueda activa a través de un trabajo de campo con visitas a los barrios donde se registra un alto porcentaje de hogares pobres, pero no registra un alto porcentaje de TUS”.

Garrafa social

A comienzos de agosto la Justicia resolvió una estafa de más de U$S 1 millón ocurrida durante todo el 2024 a beneficiarios del Mides con las garrafas subsidiadas al 50% a cargo de la secretaría de Estado.
En enero de este año, el Mides lanzó la aplicación móvil Tuapp, una plataforma que permite dar más seguridad a los beneficiarios a través de un proceso que requiere un PIN para verificar que efectivamente recibieron el subsidio.
Los investigadores detectaron que luego de lanzada la aplicación, la operación se dejó de hacer de manera repentina.”Es un beneficio bien intencionado y muy importante para las familias. Pero la forma de diseño del programa tenía un flanco de inseguridad muy grande porque solamente con el número de la cédula de identidad alcanzaba para generar el canje”, dijo Fernández.
Los delincuentes “tomaban el número de la cédula de beneficiarios del ministerio y hacían el canje de las garrafas, tal como si fuera un beneficiario Mides. De hecho, en algunas entrevistas que me hicieron, la gente pensaba que las estafas fueron hechas por los beneficiarios. Y, todo lo contrario, los beneficiarios fueron estafados por vendedores de garrafas”.

En conocimiento de esta situación, “la administración anterior ya había propuesto un cambio con la aplicación TuApp. A través de la página del Mides, un usuario se registra en un formulario y puede bajar esa aplicación. Si la persona es beneficiaria de algunas de las tres prestaciones ya mencionadas, le da derecho a este beneficio. Esa aplicación funciona para smartphones y también para mensajes de texto”.
El nuevo sistema funciona de manera satisfactoria, “sin recibir ninguna denuncia hasta ahora. De un universo de unos 280.000 potenciales beneficiarios, casi 200.000 están usando TuApp”.