“¿Qué es lo que quieren promover, una marcha con nuggets de pollo, con papas fritas?”, se preguntó el senador nacionalista Sebastián Da Silva, quien calificó como “una absoluta y total ridiculez” las 14 medidas de seguridad para el 31º Encuentro con el Patriarca, que incluyen la prohibición de consumir alcohol durante las horas de cabalgata y la restricción en el uso de cuchillos.
Dijo en rueda de prensa que va a llamar al ministro del Interior, Carlos Negro, debido a que los controles le parecen una “verdadera bobada” y un “disparate”, porque la gente quiere “disfrutar tranquila”. “¿Qué es lo que quieren? ¿Qué los gurises estén mirando el celular todo el día?, o ¿que vayan en familia, con los amigos y a andar a caballo?”, cuestionó. Según Da Silva el Estado “no deja que la gente pueda disfrutar tranquila de algo tan sano como ir a la meseta de Artigas a hacerle un homenaje al patriarca”.
“El facón, que además de ser indumentaria gaucha, es parte fundamental de lo que es este programa. La gente acampa a la vera de la camino, hay fogones, se disfruta”, agregó.
“La misma Policía que asiste a asesinatos todos los días –miren que se matan como perros– en los barrios de Montevideo resulta que descubrió que el facón puede llegar a ser peligroso. Me parece una verdadera ridiculez”, agregó el senador por el Partido Nacional.

Subrayó que por un incidente aislado ocurrido no se puede “ridiculizar, transformar y travestir” la marcha que convoca a la mayor cantidad de jinetes en el país, más de 9.000. “Nuevamente, ¿qué es lo que quieren? ¿Que vayan a acampar tomando jugolín?”, concluyó.
