Con el inicio de la presente edición de la Expo Prado, se iniciaron también las actividades ganaderas y conferencias de primer nivel. La primera tuvo lugar en el galpón de Ventas, con la organización de la Confederación de Cámaras Empresariales (CCE), y se denominó “Del diálogo a la acción. Políticas de Estado para el desarrollo”. En la oportunidad hicieron uso de la palabra el presidente de la CCE, Leonardo Loureiro; el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Juan Castillo; la subsecretaria de Relaciones Exteriores, Valeria Csukasi; y el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, en ese orden.
Loureiro realizó la apertura del acto reivindicando el documento “Agenda para el desarrollo” que la CCE presentó a todos los candidatos previo a la última elección, incluido el ahora presidente, Yamandú Orsi. “Creemos que es hora de empezar a actuar”, reclamó, porque “Uruguay no puede esperar a que terminen los diálogos para iniciar los cambios” y mencionó “cuatro pilares” fundamentales.
El primero tiene que ver con “un sector privado profesionalizado e innovador para aumentar la productividad” y así poder “crecer más rápido; para lograrlo el sector privado debe ser protagonista”, con un papel preponderante de la investigación y la ciencia.
El segundo pilar es el de “un Estado moderno y eficiente para potenciar la competitividad. El país no puede mejorar su competitividad si el Estado no mejora la suya” y en ese sentido se plantea la consolidación de la estabilidad macroeconómica evitando los costos del atraso cambiario y reduciendo el déficit fiscal con más eficiencia en el gasto.
En el tercer pilar se pidió “más comercio exterior e inserción internacional para un crecimiento sostenible, porque Uruguay depende del mercado y es estratégico diversificar esos mercados, concretando acuerdos comerciales que nos den acceso preferencial”.
El cuarto pilar refiere a la mejor formación de las personas y a la formación laboral, entendiendo que “sin educación de calidad y sin trabajadores capacitados, el desarrollo no será sostenible”.
ESENCIALMENTE UN PAÍS AGROPECUARIO
El ministro Castillo destacó la importancia de la agropecuaria para el país: “La agroindustria tiene una participación directa en la economía, y también genera efectos positivos en muchos otros sectores”.
En el período 2019-2022 “representó entre el 6 y 7% del PBI” y “si sumamos los subsectores y las industrias asociadas, es decir lo que conforma al sector agroindustrial, ese porcentaje aumenta a entre el 14 y 16%”.
“En términos de empleo, el sector agropecuario ocupa el 8% de la mano de obra y la agroindustria es el 13% de la población ocupada según datos de 2023”; mientras que “los registros del Banco de Previsión Social (BPS) indican que el 9,5% de los cotizantes pertenecen al ámbito rural”. Es un sector que “representa cerca del 80% de las exportaciones totales de bienes del país, y lo hace con una destacada calidad”.
Respecto al Ministerio que lidera, Castillo aseguró que “estará cada vez más activo en el diseño de políticas públicas en la promoción del empleo” estable y de calidad. “Tenemos compromisos políticos en la acción concreta” como por ejemplo “para revertir la informalidad laboral en el medio rural” atender la “caída del empleo como la acontecida en la producción y uso de lanas y cueros”, o “el acortamiento de actividades zafrales”; también “reducir la siniestralidad laboral”.
“Fuimos y seremos, esencialmente un país agropecuario que necesita sumar inteligencia a su desarrollo integral” y “nuestra visión sobre el futuro del trabajo vinculado al agro, es por demás optimista”, consideró, y bregó por “la sana y democrática regulación laboral”.
DIVERSIFICAR MERCADOS Y PRODUCCIÓN
Csukasi comenzó hablando de la inserción del país entendiendo “la necesidad que tiene Uruguay de diversificar mercados y la producción”, y a 6 meses del nuevo gobierno “hay elementos en marcha” que aglutinó en “tres niveles” que son lo sanitario, lo arancelario y la promoción comercial.
En lo sanitario dijo que “hay pocos mercados a los que la producción de Uruguay no accede, sin embargo esos mercados a los que no llegamos son claves por su mayor proyección de crecimiento y mayor capacidad de consumo de nuestros productos”. Es el caso de Indonesia, Filipinas, Vietnam en carnes; Centroamérica para los lácteos. El gobierno trabaja en “habilitar los mercados que nos ha identificado el sector privado como los de mayor interés e impacto en la producción”, y esperamos “resolver en breve la condición sanitaria que nos habilite la exportación”, expresó. “Lo arancelario es complejo y puede dejar a Uruguay por fuera de mercados extremadamente relevantes, o incluso los mercados a los que accedemos puede dejarnos con un margen de ganancia inferior” en comparación a nuestra competencia, reflexionó Csukasi.
“Uruguay seguirá promoviendo dentro del Mercosur la posibilidad de que esas negociaciones se concreten y que podamos verlas en el corto plazo” sin que eso signifique que nos quedemos sólo en el plano del Mercosur; bloque que “siempre ha sido un espacio de flexibilidad y creatividad para encontrar soluciones que se adapten a las necesidades de todos”.
Incertidumbre y sorpresa
El secretario de Presidencia observó la “incertidumbre y la sorpresa” del mundo actual, en el que el libre comercio y el multilateralismo es embanderado por el secretario general del Partido Comunista Chino, en tanto que el proteccionismo es defendido por el presidente de Estados Unidos, algo impensable hace algunos años. Los cambios también se dan en la biotecnología, la inteligencia artificial, la nueva arquitectura del comercio, el negocio y las relaciones políticas, reflexionó.


