La cooperativa de viviendas Líber Seregni, que levantará en Guichón el primer edificio de aquella ciudad, espera desde hace dos años por la firma del documento que traspase definitivamente el terreno –que era propiedad de ANEP– a la cooperativa para comenzar a construir 29 unidades en altura.
La cooperativa, afiliada a Fucvam, fue fundada el 12 de enero de 2017 y desde entonces recibe el asesoramiento del Instituto de Asistencia Técnica (IAT) Centro Cooperativista Uruguayo (CCU). En junio de 2019, presentó su proyecto a un llamado del programa Cartera de Inmuebles para Vivienda de Interés Social (Civis), bajo la órbita de la Dirección Nacional de Vivienda (Dinavi), dependiente del Ministerio de Vivienda y postuló al padrón 355, que era propiedad de ANEP.
Una vez confirmado el terreno a la cooperativa, la directiva anterior completó los trámites correspondientes y se presentó al sorteo del ministerio. Salió sorteada en agosto de 2023 y ante el transcurso de dos años de espera para escriturar el préstamo, la información obtenida recientemente indica que aún está pendiente de la firma del presidente de la República para el traspaso definitivo de ANEP al Ministerio de Vivienda.
Cuando se complete esta última gestión, la documentación volverá a la secretaría de Estado para concretarse definitivamente la adjudicación del terreno a la cooperativa.
En diciembre de 2023 presentó su proyecto ejecutivo y resultó aprobado, por lo que se encuentra en condiciones técnicas y organizativas de comenzar con la construcción del edificio.
Su vicepresidente, Alexis Batista, dijo a EL TELEGRAFO que si bien resultó sorteada en 2023, “hace pocos días que nos enteramos que, al momento de otorgarnos el préstamo, el terreno no era nuestro. La cooperativa dio todos los pasos que le correspondía y trabajó muy bien. Incluso se preparó el terreno con las obras de saneamiento. Solo falta la firma del presidente para que el terreno efectivamente pase al Ministerio de Vivienda y con esa firma, comenzar la obra enseguida”.
Una innovación en guichón
La secretaria, Anyi Núñez, recordó que “la historia comenzó con un terreno cerca de la vía que no era viable y siguió con un terreno al lado de la Escuela Nº 5 frente a la comisaría, postulamos para el programa de la Civis y fue otorgado. ANEP, propietaria del terreno, dio el aval luego de intensas gestiones que hizo la directiva anterior el año pasado. Por eso, el trámite que nos falta es la firma del presidente de la República que traspasa finalmente el terreno en propiedad de la cooperativa”.
Núñez resaltó las dificultades de los últimos ante un descenso del padrón social. “Ahora somos 21 cooperativistas porque varios socios se han retirado ante los tiempos de espera”.
Los cooperativistas destacaron que este proyecto es innovador en Guichón, en tanto “transformará la estructura de viviendas a la que está acostumbrada la población”, con un impacto social y comunitario.
“Sin embargo, como cooperativistas, se nos hace cada vez más difícil sostener esta situación de espera que ya lleva casi dos años, y que no depende de nuestra voluntad ni de nuestra responsabilidad, sino de la voluntad política y de las oficinas implicadas. En una localidad pequeña como Guichón, las familias se sienten relegadas, dejadas de lado y poco tenidas en cuenta en su derecho a acceder a una vivienda digna”, señalaron.
Los cooperativistas recalcaron que lo solicitado “no se trata de un favor, se trata del derecho al techo, y nuestra cooperativa ha cumplido con todos los trámites en tiempo y forma”.
Núñez precisó que “el último dato concreto que obtuvimos es que nuestro expediente se encuentra actualmente en alguna oficina del Ministerio de Economía y Finanzas, sin que hayamos tenido novedades en los últimos meses”.
La falta de información provoca una mayor incertidumbre. “Prolonga innecesariamente la espera de nuestras familias y, además, es necesario remarcar que detrás de este proyecto también hay trabajadores que esperan por la fuente laboral que generará la construcción de nuestras viviendas”, aclaró.
El edificio de la cooperativa de viviendas Líber Seregni consta de planta baja con el salón de usos múltiples, cuatro niveles y once cocheras en la parte posterior. Su construcción está proyectada en 30 meses de obra y contará con un ascensor.
Fucvam
El secretario general de la Mesa Departamental de Fucvam, Marcelo Branca, manifestó su “preocupación” por la situación de esta cooperativa que “tendría que haber comenzado su construcción hace dos años pero no puede hacerlo por la burocracia del Estado. Nos llama la atención que cuando pasaron a sorteo, no tenían el terreno a su nombre y eso tendría que haber quedado en el proyecto de estas 29 familias”.

