Sanduceros se concentraron por “paz, justicia y libertad” para Palestina

Un importante número de sanduceros se congregó en la víspera en Plaza Constitución para expresar su apoyo y reclamo de “paz, justicia y libertad” para el pueblo palestino. La movilización, convocada por la Coordinadora Pro Palestina, se desarrolló de manera simultánea en distintos puntos del país, mientras que en Montevideo miles de personas participaron de la concentración central.

En Paysandú, la jornada combinó reflexión, expresión artística y manifestación pacífica. Tras la lectura de una proclama, se realizó una intervención con malabares de fuego, en un ambiente de respeto y emoción. Sobre la vereda se habían dispuesto piezas que simulaban cuerpos de niños envueltos en sábanas blancas, símbolo de las víctimas del conflicto en Gaza. Muchos de los presentes, con banderas palestinas en mano, se acercaron para colocar flores junto a las figuras, en un acto de homenaje y despedida simbólica.

Durante la actividad, Katherine Esquibel, una de las organizadoras, expresó a la prensa que la concentración tenía como objetivo “visibilizar lo que está pasando en Palestina, que no es una guerra, es un genocidio”. Añadió que “en todo el país se realizaron marchas y en Montevideo fue la principal. La consigna fue paz, justicia y libertad, porque queremos que haya paz, que haya justicia y libertad para el pueblo palestino, que viene sufriendo esto desde hace más de 77 años”.

Esquibel explicó que, además de la movilización, el grupo instaló un punto informativo para difundir datos sobre la situación humanitaria, especialmente sobre la cantidad de niños desaparecidos y la falta de acceso a alimentos y ayuda internacional. “No dejan entrar comida, no dejan entrar ayuda humanitaria”, afirmó, recordando también el reciente episodio de la flotilla de 44 barcos con más de 500 personas de todo el mundo, que intentó llegar a Gaza y fue interceptada. “Había dos uruguayos que por suerte regresaron sanos, pero los retuvieron en aguas internacionales. Fueron prisioneros”, sostuvo.

La vocera destacó que organismos internacionales, incluida la ONU, “finalmente reconocen que lo que ocurre es un genocidio, aunque lamentablemente hayan tardado dos años en decirlo”.

La concentración culminó entre aplausos, banderas al viento y un profundo silencio de homenaje, mientras las luces de los malabares se apagaban lentamente frente a la fachada de la plaza.