Se presentó el “TalentShow” de Club de niños Zorrilla en el Gobbi

El espectáculo contó con la participación de 23 niños de entre 5 y 12 años, quienes tuvieron la oportunidad de mostrar aquello que los apasiona: cantar, bailar, actuar, expresarse con el cuerpo, realizar gimnasia artística y transmitir un mensaje a través del arte. Cada uno de ellos, luciéndose individual y grupalmente en la rama artística que prefieren. Hubo interpretaciones vocales de canciones de Disney y artistas nacionales, así como coreografías de K-pop, reggaetón, música latina y ritmos modernos. No faltaron las presentaciones que combinan canto y lenguaje de señas, así como demostraciones de gimnasia artística.

El evento surgió como parte del trabajo final de las estudiantes de la carrera de Educador Social de segundo año del Instituto de Formación Docente, quienes realizan sus prácticas en la institución, y han consolidado un espacio artístico y comunitario destinado a promover la expresión, la creatividad y el crecimiento personal de los niños y niñas que forman parte del club. Ellas son: Natalia Rivarola, Abril Gareta y Eliana Gay Balmaz, quienes hablaron con EL TELEGRAFO sobre el trabajo realizado y evaluaron la experiencia.

“En el marco del primero de los años de práctica nuestra, nos asignaron este club; notamos que ellos bailaban todo el tiempo, en sus ratos libres, bailaban una coreografía, otra, y a todos les re gustaba. Entonces, se nos ocurrió proponerles esto, un show de talentos, porque ellos eso lo hacían solamente en el club, en el tiempo libre de ellos, en el espacio del club, no salían de ahí a mostrarlo o algo así. La intención era generar algo lindo, generando conocimiento haciendo lo que les gusta”.

Contaron además que “los niños en el transcurso del año tuvieron clases con profesoras de canto, de baile, de gimnasia artística, una charla en un teatro, todo ello con el fin de aprender y poder mostrar lo logrado en el escenario. Basados en lo que más les gustaba, ellos mismos armaron su show, sus propias coreografías, eligieron las músicas, y fueron puliendo detalles con las distintas profesoras. Había mucha ansiedad porque este día llegara, y más aún cuando empezaron a ver los vestuarios que fueron resueltos entre las educadoras y las familias de los chicos. Cada uno de los niños desempeñó un rol; si por ejemplo no querían bailar, oficiaban de presentador, actuaban como fotógrafo o recibían a la gente”. El ensayo general en el Gobbi, significó para la mayoría la primera vez que concurrían al lugar.