La construcción de la nueva terminal de transferencia de combustibles de Ancap en Paysandú –una inversión de 9 millones de dólares– avanza con tareas ya ejecutadas en el río, aunque los trabajos debieron adaptarse a la alta variabilidad del nivel del Uruguay, un factor que alteró el calendario inicial. De todas formas, a la luz del plazo originalmente anunciado, de 20 meses de construcción, no se trata de un atraso, sino de adecuaciones operativas propias de un proyecto de alta complejidad.
Contempla un muelle sin conexión a tierra, ubicado unos 900 metros aguas arriba del puente internacional, con dos nuevos poliductos hacia el parque de tanques de la planta. La obra, inédita por sus características en el país, apunta a mejorar la seguridad y la eficiencia operativa, con un diseño más compacto y menos vulnerable a las condiciones del río.
LA GRÚA AL ÁREA DE TRABAJO
Jonathan Salivvonczyk, jefe de Planta Combustibles Paysandú, explicó que el arranque de la etapa en el río exigió una logística previa determinante. “En abril, cuando EL TELEGRAFO realizó la cobertura inicial de la obra, lo que estaba hecho era el muelle de obra, desde donde se iba a operar para llegar al muelle verdadero”, señaló.
A partir de allí, se montó una balsa con pontones acoplados y se realizó una maniobra particular para ubicar la grúa en condiciones de operar sobre el cauce. “Se hizo un embalse, se bombeó agua de río y la balsa quedó a la altura del piso del muelle de tierra”, explicó.
Antes de iniciar las maniobras, se evaluó la seguridad del conjunto. “Vino un perito, corroboró la estabilidad y marcó el área operativa donde la grúa podía moverse sin comprometer la balsa”, indicó.
Con la grúa ya posicionada, comenzó el hincado de estructuras tubulares de gran porte. “Se empezaron a hincar las camisas en el río, tubos de unos 18 metros por un metro y medio de diámetro”, describió. Detalló que “la grúa las pone verticales, las hunde hasta el fondo y con un martillo neumático enorme las entierra; después, con ayuda de un taladro, se avanza unos cuatro metros más en la roca, por debajo del lecho del río”.
QUÉ ESTÁ HECHO EN EL RÍO
El jefe de planta confirmó el avance de componentes clave del muelle. “Del dique de alba Norte –estructura aislada formada por pilotes hincados en el fondo del río, que sirve para maniobras de una embarcación o para su atraque– llevamos nueve pilotes terminados, ya hormigonados”, afirmó.
En tanto, en la mesa central de operaciones –que tendrá dos niveles– el avance se encuentra en etapa inicial. “De la mesa central hay tres camisas hincadas y aseguradas entre sí con perfiles soldados para garantizar estabilidad”, indicó.
Además, precisó que parte de la superestructura ya está fabricada en tierra. “Las losas de los dos niveles ya están hechas en tierra; después van a ser transportadas”, agregó.
AJUSTES POR EL COMPORTAMIENTO DEL RÍO
Salivvonczyk explicó que uno de los principales desafíos es la dinámica del río Uruguay, muy distinta a la del escenario en el que la empresa contratista suele operar. “Saceem –la empresa contratada– tiene mucha experiencia en el Río de la Plata, pero nuestro río puede cambiar de cero a ocho metros en muy poco tiempo”, advirtió.
Esa realidad motivó una pausa para reordenar el plan de trabajo. “La obra estuvo parada entre un mes y medio y dos meses para recalcular cómo encarar todo”, dijo. También mencionó contratiempos operativos durante perforaciones, con “algunas herramientas que se trancaron abajo; tuvieron que venir equipos de buzos y destrancarlas con gatos neumáticos”.
Pese a esas dificultades, sostuvo que el proyecto retomó ritmo: “Va viento en popa; a veces con ajustes, pero va”.
FECHA PROBABLE DE TERMINACIÓN
Consultado por el horizonte de finalización, Salivvonczyk reiteró la referencia temporal que maneja la obra, enmarcada en el plazo original anunciado de 20 meses. En ese contexto, señaló que “la idea oficial es que esté para junio o julio”, aunque admitió que el cierre puede correrse hacia adelante según las condiciones del río y la evolución de las etapas pendientes. “Podría ser un poco más adelante. Con suerte, si la tenemos terminada en octubre, estaremos contentos todos”, afirmó. Para el jefe de planta, la terminal es el resultado de años de impulso interno. “Este muelle es un sueño de hace años”, resumió, y recordó que distintas gestiones empujaron la iniciativa hasta concretarla. También señaló que un estudio técnico respaldó la decisión de invertir en Paysandú por su ventaja logística. “Una consultora concluyó que esta era la planta donde había que invertir para mejorar la logística, por tener el río al lado, algo que otras plantas no tienen”.


