El director de la Agencia de Gobierno Electrónico y la Sociedad de la Información y el Conocimiento, Agesic, Daniel Mordecki, manifestó que la ciberdelincuencia se ha convertido en un canal horizontal que vincula a diferentes modalidades delictivas, a las que presta soporte informático.
El jerarca señaló que hay mucha preocupación por esta modalidad y aunque el país está “bien ranqueado”, hay mucho por hacer, porque el fenómeno de la delincuencia digital no deja de crecer.
Una de las preocupaciones recientes es la forma en la que el ciberdelito se relaciona con otras modalidades. “Se está dando un fenómeno muy importante que se viene procesando: las verticales tradicionales del delito necesitan soporte digital, como cualquier organización. Entonces el narcotráfico, la trata de personas, el robo, el contrabando, necesitan soporte digital. Como no pueden acudir al mundo legal para obtenerlo, lo obtienen en el ciberdelito”, señaló.
De esta forma, el ciberdelito se transformó “de una vertical en un canal horizontal que une las verticales de delito: se financian mutuamente, encuentran oportunidades de delinquir y se relacionan. Eso genera como un nuevo problema de amenaza y a eso hay que responder”, afirmó.
CRECIMIENTO
Mordecki dijo que hay muchísimo para hacer en este frente. “No necesariamente porque estemos mal, sino porque estamos en un momento a nivel mundial de crecimiento de las amenazas”. Mencionó, por ejemplo, que en la primera mitad de 2025 hubo más incidentes de seguridad que en todo 2024. “Esos son números muy impresionantes”, comentó.
Poco tiempo atrás, al dar apertura a un evento internacional sobre Ciberdelito en Montevideo, Mordecki refirió a que se aprecia un desplazamiento desde las rapiñas, que han descendido, hacia las estafas. Esto está respaldado en datos, aseguró. “Las estafas aumentaron 2.000%. Eso es una constatación que surge de los datos del Ministerio del Interior”, planteó. “La rapiña cae porque es mucho más inseguro. La rapiña, que es un robo con violencia, de alguna manera expone al delincuente a una respuesta violenta de a quien le está robando, y la estafa digital no”, refirió. “Este, entonces, es un método para delinquir, desde el punto de vista del delincuente, más seguro, y hay un desplazamiento”.
MANUAL
Mordecki aseguró que es un mito “ese halo del hacker que sabe y todo eso; es un cuento de hadas. Para hacer una estafa es lo mismo que arreglar el calefón: bajás un tutorial que te dice qué es lo que le tenés que decir, después probás con un número, con el siguiente, con el siguiente, con el siguiente, hasta que encontrás a alguien que no está prevenido y lo estafás. El desplazamiento es razonable”, dijo.
Las respuestas, señaló, han de ser a medida de cada una de las amenazas, por lo que requieren intervenciones específicas. “Estamos trabajando en generar herramientas, intensivamente, con los distintos sectores. Tú tenés problemas de acoso con los niños y de bullying, de estafas y eso, que en general la mayoría de las denuncias vienen del ámbito de la gente que está en el período de actividad laboral”. Hay además, y en estos momentos está en una especie de “zafra”, una modalidad que busca sus víctimas entre personas de la tercera edad, “vinculada a veces a los préstamos. O sea, es un problema complejo, pero hay que atacarlo, hay que articular las fuerzas, articular las demandas para potenciar el resultado, y en eso estamos trabajando”.
GRUPO
El director comentó que a nivel del Estado el tema está siendo trabajado en un ámbito específicamente conformado con ese propósito. “Presididos por Alejandro Sánchez, el secretario de la Presidencia, formamos un grupo para trabajar en eso, en el que participa el ministro del Interior, la ministra de Industria, el presidente de ANEP, la presidenta de Ceibal, el BROU, el Banco Central; es un grupo de trabajo potente para construir una política de prevención, mitigación de consecuencias y persecución de los delincuentes en el ámbito de la seguridad ciudadana”, indicó.
Ese grupo está trabajando intensamente, dijo, “no para decir qué hacen los organismos; los organismos hacen muchísimas cosas, pero necesitamos subir a un escalón superior y articular lo que hacen, potenciar las cosas que tienen relación, saber de antemano qué va a hacer un organismo, potenciar la comunicación para brindarle a los ciudadanos herramientas para hacer un uso responsable y con herramientas de sus dispositivos”. También para que sepan a quién acudir cuando tienen un problema y puedan aportar “a la Policía, al área de ciberdelitos, la información necesaria para perseguir a los delincuentes”.
EXPUESTO
El país está bien considerado en el contexto internacional en materia de prevención, pero el crecimiento que están teniendo los delitos realizados por medio de plataformas digitales obliga a siempre estar buscando soluciones. “Es necesario reforzarse. La ciberseguridad no es un problema interno, es un problema externo. No se pueden detener los ataques, porque la decisión del ataque la toma el delincuente de atacarte. Tú tenés que hacer cosas, pero tú tenés que mejorar porque aumenta la amenaza, no necesariamente porque estés mal”, indicó. “Eso no quiere decir que estemos perfectos. Uruguay está razonablemente bien en ciberseguridad, ranquea muy bien en los índices, pero tú estás en una situación de aumento significativa”, describió.
