Se estima que unas 50.000 personas padecen Alzheimer en Uruguay (EA).
Su incidencia aumenta exponencialmente a partir de los 65 años. El deterioro de la memoria, de eventos recientes, es la característica más frecuente de la EA y suele ser su primera manifestación. La memoria del pasado lejano en el tiempo, al estar más almacenada, se borra recién en las etapas finales de la afección.
¿Cuáles son las etapas evolutivas de la EA?
Etapa 1: (enfermedad de Alzheimer preclínica): No hay síntomas, puede durar años.
Etapa 2: Deterioro cognitivo leve (DCL): Se presentan cambios leves en la memoria y en la forma de pensar, mayores a los esperables para la edad, pero sin afectar de manera significativa la vida diaria. Pacientes con DCL pueden notar olvidos ocasionales, como dificultad para recordar conversaciones recientes, eventos cercanos o citas.
También pueden tener más problemas para organizar tareas, calcular cuánto tiempo les llevará seguir una secuencia de pasos. No todas las personas con DCL desarrollan demencia.
Etapa 3 (EA leve): Las dificultades comunes incluyen: Encontrar la palabra o el nombre adecuado. Recordar nombres cuando nos presentan a nuevas personas. Tener dificultad para realizar tareas en entornos sociales o laborales. Olvidar material que acaba de leer. Perder o extraviar un objeto valioso. Experimentar mayores dificultades con la planificación u organización.
Etapa 4 (EA intermedia): Síntomas: Sentirse de mal humor o retraído, sobre todo en situaciones social o mentalmente desafiantes. No recordar información sobre sí mismos, como su dirección o número de teléfono y la escuela secundaria o universidad a la que asistieron. Experimentar confusión sobre dónde están o qué día es. Necesita ayuda para elegir la ropa adecuada para la temporada o la ocasión. Cambios en los patrones de sueño.
Etapa 5 (EA avanzada): Los pacientes requieren asistencia las 24 horas para el cuidado personal diario. Pierden la consciencia de experiencias recientes, así como de su entorno. Experimentan cambios en las capacidades físicas, incluyendo caminar, sentarse y, eventualmente, tragar. Se vuelven vulnerables a infecciones, especialmente neumonía.
Mensaje final
La EA es un proceso progresivo, aunque su evolución varía significativamente entre las personas. La esperanza de vida promedio se estima entre 8 y 10 años, con un rango amplio que puede ir de 3 a 20 años.
El diagnóstico temprano permite planificar el futuro, anticipar necesidades y adaptar al paciente a sus nuevas circunstancias físicas y cognitivas, así como brindar apoyo oportuno a la familia y cuidadores.
Cada persona es única, y la demencia afecta de manera diferente a cada individuo. La personalidad previa, el estado de salud general y el entorno social son factores clave que determinan su impacto y evolución. Frente a sospecha de demencia evaluar con TAC y/o Resonancia de cráneo.

