Es preocupante la situación del sector apícola ante mortandad de colmenas en noviembre, producto de la aplicación de agroquímicos en cultivos. La entomóloga y apicultora Estela Santos señaló que al menos son 11.000 las colmenas afectadas, sobre todo en departamentos que están del río Negro al sur.
La profesional está trabajando en la recolección de muestras de abejas muertas en distintas chacras, para remitirlas al laboratorio del Centro Universitario en Paysandú. Allí investigan las moléculas químicas que puedan estar implicadas en la mortandad.
La profesional indicó a Subrayado que “es muy grave, porque no tiene precedente. Soy apicultora de hace mucho tiempo, investigadora también, estoy en contacto con el sector productivo, distintas gremiales. Sabemos que hay eventos de mortandad de colmenas algunos años, relacionada al uso agrícola del entorno, pero como este año nunca lo habíamos registrado”, resaltó Santos.
Lo que se presume es que está relacionado con el uso de productos químicos y que se deberá trabajar al respecto a nivel ministerial, para corregirlo.
LA COLZA
Apicultores sanduceros consultados por EL TELEGRAFO aducen que el problema se ha generado con el cultivo de colza, atribuyendo el inconveniente a la semilla y el secante utilizado.
Uno de ellos dijo que “se han visto algunos casos en columnas de Paysandú, y en Río Negro ubicadas en zonas cercanas a las localidades de San Javier, Nuevo Berlín y Young, pero la mayoría son al sur y en donde el cultivo de colza tuvo un área importante”.
Incluso citó un caso particular que le tocó vivir con colmenas propias en un departamento al centro del país, en donde cuando llegó al lugar, obtuvo 25 kilos de miel pero ya no le quedaban abejas.
De acuerdo a lo conversado con técnicos que trabajan en el tema, indicó que “se modificó el gen en la colza carinata; cuando la abeja va al cultivo de colza pierde la noción del lugar y a causa de la semilla termina muriendo”.
Aclaró que si bien esto se está estudiando aún, sería la causante del problema.
Entorno agrícola
Santos explicó que todos los casos están envueltos en un entorno agrícola. “Estamos en un momento del año donde se recambian cultivos, terminó el cultivo de invierno, que se secan, se usan productos para cerrar esos granos, y enseguida se implantan otros. Entonces se curan, se protegen, y en ese intervalo uno u otro cultivo, alguno de los productos que se aplicaron terminó mostrándonos esto en las colmenas”, sostuvo Santos.
“Tenemos un reporte de entorno de 50 productores que se animaron a llamarnos, a compartirnos sus datos, lo que está pasando en sus predios productivos, que enumeran a más de 11.000 colmenas afectadas por estos agroquímicos. Todas con los mismos síntomas, mortandad de muchas pecoreadoras, y muerte completa de la unidad productiva. Aproximadamente 3.000 colmenas ya desaparecieron, que implica un gasto económico para el productor, por tener que reponerlo. Perdimos la producción de miel que se espera todo el año, hasta este momento de floración de la primavera. Y nos queda apenas algunos recursos florales para adelante y muchos productores haciendo un esfuerzo enorme por buscar esa floración”, explicó la especialista. “Está todo caótico”, aseguró. Además de los efectos a nivel productivo y económicos, es una señal de que hay un problema a nivel ambiental, expuso. “Sin duda el problema es más grande y ambiental porque estas abejas son un monitor ambiental. Si el apicultor nos está mostrando que tiene sus abejas muertas, hay millones de otros insectos que también han sido afectados, pero simplemente no los estamos monitoreando y nadie los ve”, agregó Santos. Lo que se genera es un desequilibrio.
MGAP en conocimiento de situación
Frente a la situación registrada en el sector apícola, referida a episodios de mortandad de colmenas acaecidos durante el mes de noviembre, el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) informa que tomó conocimiento en cuanto comenzó a circular información de mortandades sobre el 20 de noviembre, siendo informado de manera formal del tema en el ámbito de la Junta de la Granja (Junagra), instancia en la cual la Sociedad Apícola Uruguaya (SAU) expuso los hechos.
No obstante, desde la Comisión Honoraria de Desarrollo Apícola (CHDA) se conformó un grupo de trabajo que está abordando el tema y llevando adelante distintos pasos. El MGAP no recibió denuncias oficiales previo a estas instancias y, de acuerdo con la información disponible, los eventos de mortandad se circunscriben al mes de noviembre, no registrándose nuevos episodios en diciembre. El ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti, se encuentra en conocimiento de la situación y siguiendo de cerca su evolución.
Con el objetivo de determinar las posibles causas y particularidades de estos episodios, trabajan de forma coordinada tres Unidades Ejecutoras del MGAP: la Dirección General de Servicios Agrícolas (DGSA), la Dirección General de Desarrollo Rural (DGDR) y la Dirección General de la Granja (Digegra). Estas dependencias en conjunto con la CHDA, a través de la conformación de un grupo de trabajo, están abocadas al análisis técnico correspondiente, incluyendo la recopilación y evaluación de información, la realización de un muestreo con el fin de contar con un diagnóstico fundado que permita definir las acciones a seguir y sobre todo esclarecer las causas y posibles responsabilidades de este acontecimiento.El MGAP reafirma su compromiso con el acompañamiento al sector apícola y la adopción de medidas que contribuyan a la sostenibilidad y sanidad de las colmenas en el país.


