Alfredo Dolce se encuentra en Italia acompañando las primeras experiencias piloto del programa Italie, una iniciativa que apunta al repoblamiento de pueblos pequeños a través de la llegada de descendientes y oriundos. Desde allí, el coordinador para Uruguay y Argentina explicó a EL TELEGRAFO cómo funciona el proyecto y cuáles son los desafíos del proceso migratorio.
El programa Italie apunta a una problemática que atraviesa a numerosos países: la despoblación de los pueblos pequeños y el envejecimiento de su población. En Italia, este fenómeno se hace especialmente visible en cientos de municipios que ven partir a sus jóvenes hacia ciudades más grandes en busca de oportunidades laborales.
“Estamos con un programa Italie para el repoblamiento de los pueblos pequeños de Italia, que están sufriendo, como en todos los lugares del mundo, que los jóvenes se van, la población envejece y no hay personas que hagan determinados trabajos”, explicó Dolce, quien junto a Enzo Bacchia coordina la iniciativa para Uruguay y Argentina.

EL ROL DE ASMEL Y LA ARTICULACIÓN CON LOS MUNICIPIOS
El programa se apoya en el trabajo de la Asociación para la Subsidiariedad y la Modernización de las Entidades Locales (Asmel), que nuclea a cerca de 5.000 de los 9.000 municipios italianos. Según relató Dolce, la organización surgió como respuesta a una ley que impulsaba la pérdida de autonomía de los pequeños comunes.
“Como nadie quería perder su autonomía e identidad, se crea la Asociación que entre sus funciones principales está llevar adelante distintos programas y fondos para que los distintos programas destinados a mejorar la calidad de vida en los diversos pueblos se administren de manera adecuada directamente por parte del nivel más cercano de gobierno”, señaló. En ese esquema, Asmel funciona como articulador entre municipios, empresas y trabajadores. “Los comunes necesitan mano de obra, Asmel hace llamados generales, registra personas con distintas características, las capacita y las va asignando según las necesidades. Esto a nivel público. Ahora este programa realiza algo similar, pero en el ámbito privado”, detalló.
ROMPER EL CÍRCULO BUROCRÁTICO
Uno de los principales obstáculos para quienes intentan instalarse en Italia es el entramado burocrático. “Para tener residencia tenés que tener alquiler, para tener alquiler tenés que tener trabajo y para tener trabajo tenés que tener residencia. Se da un círculo vicioso”, describió Dolce. La propuesta de Italie busca romper esa lógica. “Asmel interrumpe ese círculo, acompaña a la persona para conseguir el alquiler, después la residencia y eso le permite trabajar. Se consiguen las tres cosas paso por paso y se acompaña todo el proceso”, afirmó.
El programa conecta a los aspirantes con la empresa que necesita empleados, al municipio que quiere nuevos habitantes y a Asmel como gestor de los trámites.
“En los papeles suena muy lindo, pero no es fácil hacerlo. Por eso muchas propuestas de este tipo no prosperaron”, reconoció.
EXPERIENCIA PILOTO Y APRENDIZAJE
Antes de avanzar a mayor escala, los coordinadores decidieron probar el funcionamiento real del programa.
“Vinimos con una primera pareja hace unos meses para ver qué tan realizable era todo”, contó Dolce. Desde el punto de vista administrativo, la experiencia fue positiva, aunque la pareja decidió regresar a Uruguay por razones personales.
“Eso también nos dio la pauta de que hay que hacer la selección de otra manera”, admitió.

En esta segunda etapa, llegaron a Italia dos parejas jóvenes uruguayas, una de Maldonado y otra de Montevideo. “Son situaciones distintas, uno es hijo de ciudadano italiano y el otro está buscando la ciudadanía a través de un juicio”, explicó.
LA FIGURA DEL “ORIUNDO” Y LA NUEVA LEY
El programa se enmarca además en un contexto normativo favorable. La reciente reforma de la ley de ciudadanía italiana abrió la figura del “oriundo”, destinada a descendientes que no pudieron acceder a la ciudadanía por vía administrativa.
“La idea es que esa persona trabaje dos años en Italia y pueda solicitar la ciudadanía como oriundo”, indicó Dolce. A cambio, existe un compromiso mutuo: “Las personas se comprometen a trabajar dos años y los comunes a recibirlos como habitantes”. La iniciativa fue presentada ante el Senado italiano.
“No hubo un debate intenso, lo que muestra que hay acuerdo sobre el planteo”, señaló.
TRABAJO, VIVIENDA Y ACOMPAÑAMIENTO REAL
Los puestos laborales son acordes a la experiencia y al nivel de idioma. “No vienen a limpiar baños, pero tampoco a sentarse detrás de un mostrador si no hablan italiano”, aclaró Dolce. En algunos casos las empresas facilitan el pasaje y el alquiler inicial, que luego se devuelve en cuotas. En otros es distinto. Cada caso es particular. “Siempre recomendamos traer dinero para mantenerse el primer mes, porque no es que llegás y al otro día estás trabajando. Pueden pasar quince días o más en trámites”, advirtió. El acompañamiento es constante. “Yo soy coordinador, hacemos la selección en Uruguay, los acompaño hasta el lugar y ahora estoy un poco también de guía turístico, porque tratamos que se integren desde un inicio y no haya tiempos muertos en los que las personas tienden a extrañar y las cosas empiezan a verse no tan prometedoras”, dijo, graficando el nivel de involucramiento.
DECIR LA VERDAD ANTES DE EMIGRAR
Uno de los ejes centrales del programa es la honestidad con quienes aplican. “Es fundamental decir la verdad y mostrar los pasos. Que sepan que de acuerdo a cómo es cada uno –hay quienes van a extrañar–, que hay barrera idiomática, que los pueblos son chicos, en resumen, que no vienen a Disney”, subrayó Dolce.
Por eso, el equipo planea incorporar evaluaciones profesionales. “Queremos hacerlo con profesionales como psicólogos, quizás hasta asistentes sociales, para decirle a la persona cuál es su porcentaje de posibilidades de éxito. Si no sabe italiano, si extraña mucho, si no se adapta, hay que decirlo antes”, explicó. El objetivo, insistió, no es usar Italia como un trampolín hacia otros países. “Lo que están haciendo es repoblar Italia, no una escala para irse a España”, observó.
INFORMACIÓN Y CONTACTOS
Quienes deseen conocer más sobre el programa Italie pueden comunicarse a los celulares 096 983 431 y 094 152 602, o a través de Instagram yo.italiano. La información oficial del programa se encuentra disponible en la web de la Asociación Asmel: www.asmel.eu.

