El médico veterinario Marcelo Rodríguez, director general de los Servicios Ganaderos del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), señaló a EL TELEGRAFO, que vacunando o no vacunando contra la fiebre aftosa, “las medidas de prevención son las mismas, muy parecidas”. Para el profesional guichonense, “tenemos que tener una buena vigilancia epidemiológica, los servicios capacitados, los laboratorios funcionando bien. La sensibilidad de nuestro sistema: productores, veterinarios de campo y los funcionarios oficiales, con la capacidad de que cuando hay un evento similar a nivel de campo o parecido de fiebre aftosa por denunciarlo, y poder hacer todo el procedimiento como si fuera una enfermedad y después descartarlo, nos parece fundamental”.
“Esto va en línea, con la confirmación de Uruguay en el Banco Regional de Vacunas (Banvaco), una iniciativa que integran Brasil, Paraguay, Ecuador y Bolivia, y que actualmente se encuentra en proceso de reestructuración técnica y financiera. Indicó que “nos exigieron un plan de emergencia que ya lo presentamos, y sobre todo el pago de la primera cuota para entrar al Banvaco”. La importancia del instrumento fue destacada en el Taller Regional realizado en Asunción, particularmente durante la presentación dedicada exclusivamente al Banvaco, a cargo de Panaftosa. El médico veterinario Marcelo Rodríguez, director de los Servicios Ganaderos del MGAP, señaló que “el banco permite tener antígenos y vacunas listas para actuar rápido. Y la aftosa siempre se gana con una respuesta rápida”.
“Hablar de aftosa”
Mientras Brasil y Bolivia celebran su reciente reconocimiento como países libres de fiebre aftosa sin vacunación –un estatus que reconfigura mercados y expectativas sanitarias en toda la región–, “en Uruguay tenemos que hablar más de aftosa”, afirmó Marcelo Rodríguez. El encuentro, que reunió a autoridades sanitarias de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, expertos de OMSA y representantes del sector privado, analizó los escenarios emergentes en un momento que algunos describieron como “el inicio de una nueva era” para la región. Rodríguez sintetizó la nueva fotografía sanitaria: “La región es probablemente la mejor del mundo en situación de fiebre aftosa, excepto por el caso de Venezuela, que no ha logrado el estatus de libre de Fiebre Aftosa”. Con la reciente transición a estatus de libres sin vacunación de Brasil y Bolivia, se incorporan alrededor de 250 millones de bovinos que dejan de vacunarse, y los sistemas sanitarios enfrentan un escenario sin precedentes: mercados más exigentes, mayor escrutinio internacional y un riesgo creciente de introducción de virus exóticos no cubiertos por las vacunas actuales. Uruguay continúa vacunando, pero carga con una paradoja: demostrar año a año que vacuna sin tener virus, un requisito costoso pero indispensable para mantener mercados.
El desafío no es teórico: la región comienza a operar con nuevos marcos normativos, y la OMSA actualizó recientemente los criterios para la restitución rápida de estatus, la compartimentación y la zonificación, temas presentados en el taller por autoridades técnicas del organismo mundial. Rodríguez llamó a no distraerse: “Además de la situación epidemiológica de Venezuela, entendemos que el mayor riesgo para Uruguay no es regional, sino extrarregional: proviene de virus circulantes a nivel global, frente a los cuales nuestras vacunas no ofrecen protección”. El mensaje es claro: Uruguay deberá fortalecer la vigilancia pasiva y activa, reforzar las actividades de prevención y mitigación del riesgo de introducción del virus, y llevar adelante –como está previsto para 2026– dos simulacros nacionales de respuesta a emergencias, uno de gabinete y otro en campo, en coordinación con INAC y el sector privado.


