La sala 1° de Julio de EL TELEGRAFO en el marco de la Fiesta de la Prensa dedicará este sábado desde las 20.30 una charla sobre los mitos del mundo canino.
Pierinna Tenchio es titular de DogFam Educadores Caninos y cuenta con el respaldo de la Asociación Internacional de Consultores de Conducta Animal (IAABC), de la cual forma parte también como directora de Idiomas. Su formación en entrenamiento y conducta canina, así como su permanente actualización y años de experiencia nos acercarán a la mejor convivencia multiespecie, siendo para ello fundamental la interpretación del lenguaje de los perros y su comunicación con sus compañeros humanos.
Cada viernes, Tenchio publica “Para ser el mejor amigo del perro”, su columna en EL TELEGRAFO que nos ayuda a entender más a los perros que están con nosotros y los desconocidos, además de invitar al “Diván de Eragon” a los amigos caninos que necesitan un hogar.
LO QUE REVELA LA CIENCIA
El conversatorio de Tenchio de este sábado nos introducirá en lo que las investigaciones científicas han revelado “respecto a algunas conductas de los perros que las personas, en su inconsciente afán por ‘humanizarlos’, interpretan a su manera. Ese tipo de creencias se ha mantenido por años y la ciencia está demostrando que la verdad es otra. No olvidemos que el hombre eligió al perro por ser una especie diferente, y resulta que ahora lo trata como un humano. El vínculo entre la especie humana y la canina, que data de más de 15.000 años, ha hecho que, en la evolución conjunta de ambas, el perro sobre todo haya pasado a tener un lugar especial, totalmente dependiente. Y lo curioso es que en realidad fue el cánido el que se acercó al humano, por pura conveniencia, porque tenía comida a disposición sin tener que salir a buscarla, así como refugio seguro.

Y el ser humano vio en el canino una herramienta de defensa, compañía y servicio. Tras ese acuerdo tácito, ambas especies prosperaron juntas”, sostuvo Tenchio y agregó que “si lo vemos con humor y atribuyéndole cognición humana como es costumbre, no podría jamás imaginar el perro lo que le esperaba: pasar de ser lobo a bebé faldero de la abuela. ¿Habría entonces elegido acercarse? Quien sabe…”
“Sabiendo la verdad… podemos ayudarlo a estar mejor”
La educadora canina advirtió que quizás algunas de las revelaciones puedan incomodar a los “perrohólicos”, pero “lo cierto es que se trata de información basada en evidencia, comprobada científicamente, y que afortunadamente ahora podemos contar con ella para entender mejor a nuestros perros y evitar tantos inconvenientes que han afectado la normal convivencia en las familias multiespecie. Sabiendo la verdad, comprendiendo las motivaciones tras las conductas del perro, podemos ayudarlo a estar mejor, y por lo tanto toda la familia estará mejor y podrán disfrutar de la mutua compañía en total armonía. Le toca al humano entender”, puntualizó.

