Destacada concurrencia a la charla “La Historia y sus interpretaciones”

La charla denominada “La Historia y sus interpretaciones” a cargo del reconocido historiador, investigador y escritor Andrés Oberti, incluida en la grilla de actividades de la 38ª Fiesta de la Prensa, despertó mucho interés en el público sanducero, que llenó la sala de la Biblioteca Departamental desde mucho antes de comenzar.

Comenzó refiriéndose a las diferentes fuentes a las que recurren los investigadores para reconstruir los hechos: prensa (física y digital), archivos (documentos, correspondencia, planos, fotografías, comunicados, originales o reproducciones) y libros (físicos y digitales).

En cuanto a la prensa, planteó diferencias en el tipo de información que dan: noticias, análisis u opiniones, aspectos que deben tenerse en cuenta para poder conocer el grado de certeza y de interpretación que tiene cada cosa.

Oberti afirmó que “si bien nuestra historia es corta, hay grandes hechos que no han sido investigados fielmente porque las fuentes existentes son endebles, o con partes confusas. Como ejemplo, habló los números que se refieren a cantidad de días de duración de algún hecho, o de integrantes de cada bando, de muertos o heridos; esos datos generalmente tienen más de una versión según quien lo comunique”. En referencia al arte (monumentos, obras pictóricas, etcétera) como fuente, expuso ejemplos donde se reflejan fielmente los hechos y otros donde se encuentran errores enormes que se toman como ciertos, y se repiten en el tiempo; son fácilmente detectables, pero aún así no se corrigen. La representación del lugar que se da a conocer donde está enterrado Leandro Gómez es inexacto, otra imagen muestra a “la catedral” de nuestra ciudad en esa época, y tampoco es correcto; ese tipo de inexactitudes se repiten en muchísimas representaciones gráficas de batallas, rendiciones, cabildos abiertos y otros hechos.

Durante poco más de hora y media (tiempo que pasó volando), brindó ejemplos reales y concisos de los grandes enemigos de la historia. En cuanto a esto, ejemplificó que la frases: “toda la vida se dijo”, “toda la vida escuché”, “alguien me dijo”, “en algún lado”, “creo que”, “una vez me pareció leer”; resultan verdaderas enemigas para la historiografía ya que no tienen ningún respaldo verificable, y sin dudas tienen implícita una o más interpretaciones.

La conclusión final de la charla se desprende del título, y es que “existen al menos dos maneras de ver las cosas: blanco sobre negro y negro sobre blanco”. Al terminar, surgió un aplauso espontáneo que duró varios minutos, de todos los presentes que se pudieron de pie.