Estamos viviendo el eco de las Fiestas tradicionales; este período suele venir acompañado de emociones intensas: nostalgia, cansancio, frustración o incluso una sensación de “deuda” con uno mismo. Es una época en que la comparación social se intensifica y las redes exhiben vidas “perfectas”. Muchos se enfrentan a balances que están teñidos de exigencia y autocrítica.
Sin embargo, si cambiamos la manera de ver el mismo fenómeno, este período también ofrece una oportunidad privilegiada para poder transformar el balance en un ejercicio de bienestar emocional y crecimiento personal.
Por qué decir gracias
Robert Emmons, psicólogo estadounidense, apodado “el padre de la gratitud” expresa que cultivar una mirada agradecida favorece no solo el bienestar psicológico, sino también la resiliencia y la motivación futura. En esa misma línea, la escritora Brené Brown señala que la práctica de la gratitud permite salir de la lógica de la carencia para entrar en una experiencia de abundancia que repercute en nuestras emociones.
Qué fué lo que sí creció
Estimado lector, te propongo que en este tiempo, hoy, cuando estés en el momento de brindar, recordar, de agradecer, pienses y reconozcas qué fue lo que sí creció en tu vida. Qué aprendizaje tuviste, incluso en aquellas situaciones que no te gustaron que sucedieran.
En esta nueva mirada, en vez de comenzar el balance desde lo que faltó o no estuvo, la propuesta es iniciarlo desde lo que sí estuvo y está.
Enfocarse en el propio camino
En tiempos de festejos el tema de la comparación suele intensificarse. Es importante que por un momento puedas dejar de compararte con los demás y te enfoques en tu propio crecimiento y evolución. Movernos hacia lo que sí deseamos auténticamente, no los estándares ajenos, nos conecta con nuestro bienestar.
Te propongo un ejercicio íntimo: ¿en qué crecí? ¿qué entendí sobre mí? ¿Qué decisiones me acercaron a una vida más coherente? ¿Cuáles son las que aún me falta tomar?
El balance como acto de reconocimiento interno
No solo agradecemos hacia afuera, te invito además a que lo realices hacia tu interior.
Agradece por todo el esfuerzo que pusiste, por las decisiones difíciles que has tomado, por sostener vínculos, por atravesar momentos complejos de la manera en que saliste adelante. Autores como C. Neff referentes a la autocompasión remarca la importancia de reconocer el propio camino sin juicio. Incluir una perspectiva humana; el sentido también se construye desde lo que dolió y no funcionó.
Los errores, te enseñaron el aprendizaje de nuevos rumbos. El dolor, te mostró los límites que eran necesarios nombrar. Esto nos trae un balance genuino y no tan idealizado.
Te propongo que realices este balance donde puedas reconocer la totalidad del camino y así comenzar una nueva trayectoria.
La que vos construyas. (097352937)



