El año 2025 cerró con la faena de unos 2,4 millones de vacunos, con un crecimiento anual de unas 150.000 cabezas. El aumento es dispar al analizar las distintas categorías, sobresaliendo el salto en la faena de vaquillonas.
Entre las principales categorías, en 2025 se da un aumento moderado en la faena de novillos, de 2% a unos 1,19 millones de cabezas, en tanto que los vientres aumentaron 11% anual, con un crecimiento de 9% en el caso de las vacas (69.000 cabezas a 842.000) y proporcionalmente mucho más robusto en el caso de vaquillonas, de 18% (53.000 cabezas adicionales, a 352.000).

El récord en la faena de vaquillonas en 12 meses móviles se alcanzó en el año a junio de 2022, cuando ingresaron a planta de faena 365.000 vaquillonas. Los precios de venta a frigorífico resultaron atractivos y alentaron a una aceleración en la terminación de animales más jóvenes, fundamentalmente en corrales de engorde, lo que eleva la faena de novillos jóvenes y vaquillonas. Dado que la disponibilidad de novillos jóvenes este año fue relativamente reducida, hubo un incentivo adicional para operar en los corrales con vaquillonas.
La expectativa es que la actividad industrial con esta categoría siga siendo elevada en los próximos meses debido a que se prevén precios sostenidos y seguramente comenzará a quedar una mayor cantidad de vaquillonas disponibles debido a que la generación de terneros en 2024 fue abundante, de más de 3 millones de cabezas.

