Lacalle Herrera: “Acá ni Lula ni Milei”

Durante el acto del 2 de enero, organizado por el Partido Nacional en el Monumento a Perpetuidad, el expresidente Luis Alberto Lacalle de Herrera reflexionó sobre el significado de la fecha, la identidad nacional y la relación del Uruguay con sus vecinos. Sostuvo que la jornada “nos hace reafirmarnos en una definición nacional” y describió el origen del país como el resultado de “una voluntad de ser distintos”. Lacalle de Herrera recordó que el Uruguay “nació a pesar de los vecinos” y que, por su ubicación, “sigue viviendo una situación comprometida porque son dos países grandes y nosotros en el medio”. En ese marco, repasó las disputas históricas por el territorio, indicando que “todos quisieron nuestro territorio, desde el Imperio del Brasil, la corona española y después la Argentina y el Brasil”. Sostuvo que no queremos “involucrarnos en las cosas de los países vecinos” y lo sintetizó al subrayar que “si lo tenemos que traducir al día de hoy, ni Milei ni Lula”.

“Nosotros somos orientales”, insistió, antes de resumir su idea central, subrayando que “no hay que meterse en las cosas del vecino para que los vecinos no se metan en las cosas nuestras”.
El expresidente vinculó sus palabras al sacrificio de Leandro Gómez y lo definió en términos de identidad. “Ese es el mensaje del sacrificio de Leandro Gómez. Nacionalismo, nacionalismo oriental”. En la misma línea, defendió una relación respetuosa con todos los países. “Amistad con todos los países, especialmente con los vecinos, pero cada uno en su casa, que es la manera de mantener el respeto mutuo”.

Consultado por la orientación del gobierno, advirtió que “no se puede estar inclinándose demasiado para un lado o para otro”. A su juicio, el rumbo debe ser claro, “el Uruguay tiene que tener una diplomacia de equilibrio con los dos”.

En cuanto a la agenda bilateral con Brasil, destacó la particularidad de la frontera, desde que “es inexistente, es una línea en el mapa”. Eso le da “un especial enfoque a los problemas y a las soluciones”.
Respecto de Argentina, mencionó que persisten asuntos clave, entre ellos “el tema del dragado de los canales”. Si bien observó que “se está manteniendo bien”, expresó una preocupación por el entusiasmo local ante liderazgos externos. “A veces tengo temor de que algún dirigente o algún ciudadano diga ‘qué lindo lo de Milei, qué lindo lo de Lula’”. Y concluyó reafirmando su idea central: “Muy bien para los brasileros y muy bien para los argentinos. Acá ni Lula ni Milei. Tenemos que mantener una identidad hasta en esas cosas”.