La muestra de objetos antiguos realizada en la víspera en el patio colonial de EL TELEGRAFO brindó la oportunidad de hacer un viaje en el tiempo, reconociendo o conociendo (los más jóvenes) objetos que hasta hace algunos años formaban parte esencial de la vida cotidiana de cualquier persona; y aunque la mayoría ya estén en desuso, siguen funcionando. Entre esas reliquias que sanduceros han atesorado en su poder y generosamente compartieron se pudo apreciar una de las primeras computadoras portátiles lanzada en octubre del 1988, un tocadiscos de más de 50 años funcionando, lámparas a querosene, primus, teléfono de disco con el cual pudieron hacer llamadas a celulares, y otras verdaderas reliquias. A la vez, cada uno de esos objetos, guarda una historia familiar o personal que en la ocasión fue trasmitida a los visitantes.


