Nadie está $Libra

El usuario de X (antes Twitter, y todavía para los nostálgicos del pajarito azul) @andresweiss_ publicó lo que denominó “Una historia en 3 actos para entender cómo se propagan los bulos hoy en día”. El primero de los actos fue un fan (aficionado, hincha, seguidor, etcétera) que hace un diseño de una camiseta de Alemania, negra, de alternativa. Valiéndose seguramente de alguna herramienta de inteligencia artificial no solamente logra un diseño armónicamente estético sino además un resultado realista y le incluye en el centro del pecho la fecha y el rival por primera ronda del mundial que se avecina: Germany-England, 30 junio 2026, New York.

En el segundo acto del relato de Weiss, la gente, el público, cree que se trata de un diseño real, de una imagen de una camiseta verdadera de la selección de Alemania y no de una simple imagen diseñada por alguien a quien se le ocurrió cómo podría lucir bien la camiseta de la selección. Como el resultado fue exitoso se empezó a propagar la mentira. En el tercer y último acto, páginas de camisetas falsas empiezan a producirlas y venderlas como si se tratara de réplicas de una camiseta real, porque a 16 euros nadie pensaría que estaba comprando una camiseta de verdad de una de las marcas más prestigiosas del mundo del deporte. Es difícil determinar quién es el verdadero perjudicado, si el diseñador original, el comprador final o la marca de indumentaria, porque cada uno, a su modo se aprovechó de la situación.
En los primeros días del año el Ministerio de Industria, Energía y Minería publicó una advertencia acerca del uso indebido de la imagen de la ministra Fernanda Cardona para tratar de efectuar una estafa cibernética. La raíz de la advertencia es un video en el que manipula la imagen de la secretaria de estado a través de una herramienta de inteligencia artificial, buscando estafar a la ciudadanía, haciéndole creer que puede invertir en un programa de UTE, inexistente, por otra parte. Adjunto al audiovisual figura un enlace que dirige a una publicación bajo el título New product for the world of technology. A través de la inteligencia artificial se replica la voz de la ministra para hacer pensar que ella, de forma totalmente falsa, invita a la ciudadanía a invertir en un programa inexistente, que en la publicación se denomina Programa de inversión ciudadana UTE 2026.

“Desde el Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM) insistimos en advertir que se trata de una estafa y que cada palabra que pronuncia la ministra es falsa, ya que su voz fue manipulada a través de inteligencia artificial. El programa de inversión que se presenta no existe. A través de este video apócrifo solo se busca estafar a la ciudadanía utilizando la imagen de la secretaria de Estado”, informó la cartera. Además advirtió a la población sobre la existencia de este tipo de estafas “y reiteramos la importancia seguir los canales oficiales de comunicación para conocer las herramientas y programas existentes en la órbita de nuestro ministerio”.

También exhortó a denunciar todo tipo de información sospechosa ante la Unidad de Cibercrimen del Ministerio del Interior. No es la primera vez que ocurre algo parecido. Anteriormente se utilizó la imagen del ministro del Interior, Carlos Negro, y la del propio presidente de la República, Yamandú Orsi. Claro, la calidad de la falsificación ha ido mejorando cada vez, acercándose a resultados más realistas, por más que es inverosímil que en nuestro país las autoridades salgan a promocionar inversiones y a prometer retornos exagerados. Es un momento extraño del mundo este en que estamos viviendo. La penetración que ha logrado todo la digital en nuestra cotidianidad sin dudas que nos facilita mucho la vida, aunque por otros lados nos expone a nuevos riesgos, algunos que todavía no tenemos del todo claro cómo operan, pero que tienen que ver con manipulaciones a gran escala de la opinión pública, algo de lo que no hemos hablado lo suficiente, simplemente asumimos que un episodio como el de Cambridge Analytica ocurrió y quedó atrás, aunque es la punta de una madeja que no hemos desentrañado, aunque hay hasta películas documentales al respecto.

Pero volviendo a lo nuestro, la Agesic (Agencia para el gobierno electrónico y la sociedad de la información) publicó antes del verano una serie de consejos para mantenerse a salvo de sufrir este tipo de estafas o exponerse a situaciones de abuso o acoso a través de las redes sociales, principalmente. La lista es larga y no es el propósito de esta página repasarla, en todo caso pueden acceder por medio del código QR, pero sería bueno enfatizar en un concepto que encabeza el listado de estos consejos: “No todo lo que ves en Internet es real, es importante chequear las fuentes de información y evitar compartir contenidos falsos que generan desinformación”.