Revolución del maíz en Uruguay, cambios en la dieta del ganado

El cambio en la dieta fue un proceso de veinte años, según el estudio de la Opypa.

Es altamente probable que 2026 sea el segundo año de una revolución ganadera que se da en Uruguay y que involucra un cambio veloz en la dieta del ganado, con cada vez más complementos alimenticios a las pasturas.

El cambio acompaña una mejora estructural de los precios de exportación. Pero en el último año la relación de carne y leche a grano fue tal que aceleró fuertemente la tendencia.
La Oficina de Programación y Política Agropecuaria (Opypa) cuantificó ese proceso en el último anuario y clasificó los concentrados en proteicos energéticos, proteicos y energéticos en un trabajo elaborado por Leidy Gorga y Federico Piegas.

Proceso de 20 años

El estudio analiza prácticamente los últimos 20 años y encuentra dos períodos de similar longitud temporal. Hasta 2017 un crecimiento “levemente creciente” y de 2018 en adelante con una tendencia creciente “de carácter más bien estructural”.

En 2024 comenzó una tercera fase más acelerada. “En 2024 hay un incremento importante del consumo de alimentos concentrados, impulsado por la mayor oferta de granos forrajeros, que fue aprovechada por una mayor demanda de la ganadería, en particular por los encierros a corral”, señala el informe.

Explica que “el aumento de la oferta de alimentos energéticos (granos forrajeros) se debió principalmente a una zafra 2023-2024 de producción récord de maíz. También aumentó, en función de una mayor producción de cebada y de trigo, la oferta de trigo forrajero y de cebada para forraje; en el caso de la cebada debido a que existieron problemas de calidad para su uso en maltería. Desde el lado de la demanda, en 2024 se verificó un incremento en la cantidad de animales terminados en corrales de engorde, lo que incrementa la demanda de concentrados”.

En un análisis por períodos de tres años el uso de estos productos crece cerca de 80%, de 1,5 a 2,7 millones. En el caso de los energéticos el uso casi se duplica en números redondos de uno a 2 millones de toneladas, porque en el trienio suma 1,93 millones, pero en 2024 supera largamente los dos millones. En el maíz se registró la franja de mayor crecimiento y en el otro extremo, el sorgo decae levemente.

El maíz acompañó a la demanda con un crecimiento violento en la producción que se ha duplicado en apenas cuatro años al pasar de 878 a 1,34 millones de toneladas usadas, un aumento de 121% en apenas cuatro años, de 2021 a 2025.

Eso implicó un rediseño muy fuerte de ganadería de carne y de leche con un aumento de producción y otros cambios relacionados.

El uso del grano

El estudio avanza en el análisis del destino que tiene ese mayor uso de grano. Metodológicamente mide con precisión el uso en los rubros de menor volumen de uso y por diferencia estima el uso del sector mayoritario. “La estimación del consumo del ganado de carne se obtiene de forma residual: al consumo aparente total se le resta lo consumido por parte de las cadenas lechera, avícola, carne de cerdo y etanol”.

El factor de cambio es la ganadería de carne, aunque el estudio no llega a cerrar datos para 2025. Durante el pasado, en la producción lechera hubo un aumento fuerte del uso de concentrados y en particular maíz. También en el mercado se entiende que el uso de grano para la ganadería de carne superó largamente el de 2024.

De acuerdo al estudio “la cadena cárnica se destaca como la principal consumidora de alimentos concentrados en términos absolutos, alcanzando en 2024 el 60% del consumo total, con una demanda global de cerca de 2 millones de toneladas. El volumen consumido por la ganadería de carne en 2024, fue 53% superior al de 2023”.

El uso de maíz y otros concentrados en la ganadería ya había acelerado antes de los buenos precios del año 2024. “En el caso de la lechería, el consumo de alimentos concentrados en 2024 tuvo una leve disminución en términos absolutos (5%) respecto al año anterior, disminuyendo su participación relativa en el total, que pasó de 28% en 2023 a representar 20% del total en 2024. Cabe suponer que ese descenso ha sido ampliamente revertido en 2025”.

l caso de la producción aviar también se registra un aumento del uso de maíz, pero no hay un cambio tecnológico. Las aves ya se producen en base a ración año tras año. El gran cambio agrícola ganadero de los últimos dos años fue el uso del maíz para la producción ganadera y especialmente de carne.