El alcohol, una sustancia psicoactiva de consumo generalizado, ejerce efectos profundos adversos tanto agudos como crónicos sobre la estructura y la función del cerebro. Actúa sobre múltiples sistemas químicos del cerebro. Potencia los circuitos de relajación y placer (GABA y dopamina) y reduce la actividad de los sistemas que mantienen la alerta y el control (glutamato).
La forma y el grado en que el consumo de alcohol afecta al cerebro y al sistema nervioso dependen de varios factores: cantidad y frecuencia con la que bebe una persona, edad a la que empezó a beber, el tiempo del consumo, edad actual, la genética y el estado de salud general.
Daños asociados al consumo excesivo
y crónico de alcohol
*Problemas de aprendizaje y con pérdidas de memoria (lapsos)
*Desarrollo de problemas de salud mental.
*Daño cerebral en regiones implicadas en la memoria, el control de los impulsos, la atención, la regulación del sueño, la toma de decisiones.
*Deterioro cognitivo.
*Demencia.
*Inflamación y toxicidad neuronal.
*Disfunción cerebral causada por insuficiencia hepática, puede llevar al coma.
*Síndrome de Wernicke-Korsakoff es un trastorno neurológico grave causado por la deficiencia severa de vitamina B1 asociada al consumo crónico de alcohol y desnutrición. Combina la encefalopatía de Wernicke (aguda, reversible) con la psicosis de Korsakoff (crónica, amnesia permanente), con daño en áreas cerebrales como el tálamo y cerebelo.
*Neuropatía alcohólica: es una forma de daño en los sistemas nerviosos periférico y central. Cursa con dolor, disestesias incluyendo ardor, hormigueo principalmente en las piernas y los pies.
*Miopatía: disfunción del músculo esquelético, es una enfermedad que produce pérdida de masa muscular magra, suele causar dolor, debilidad, sensibilidad e hinchazón en los músculos cercanos.
*El consumo de alcohol es un factor de riesgo para desarrollar una lesión cerebral traumática que puede provocar daño cerebral debido a la inflamación, el aumento de la presión intracraneal y la reducción del flujo sanguíneo al cerebro. La intoxicación por alcohol puede afectar el juicio y habilidades motoras y conducir a traumatismos, lesiones intencionales y no intencionales.
*Espectro alcohólico fetal: daño por exposición durante el embarazo al alcohol, con secuelas permanentes en el niño desde leves a graves en el aprendizaje, la conducta y el desarrollo físico.
*Mayor riesgo de ACV, sobre todo hemorragia cerebral.
*Cuadro neurológico de abstinencia alcohólica: cursa con temblores, convulsiones y delirium tremens. Puede acompañarse de insomnio, náuseas, vómitos, ansiedad, agitación y confusión profunda con desorientación.
En suma
El alcohol no solo altera la conducta: daña el cerebro. Muchas de sus complicaciones neurológicas son prevenibles si se actúa a tiempo. Reducir o evitar su consumo es la mejor forma de proteger la función cerebral.
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