Esta noche actúan en el Anfiteatro del Río Uruguay, Márama, un nombre ya instalado en la memoria festiva de toda una generación; Roze y Max Carra, dos expresiones de fuerte crecimiento en la nueva escena de la cumbia argentina, y Juliana, que aporta el perfil sanducero a una velada claramente orientada al público joven y a los sonidos bailables.
MÁRAMA; UNA BANDA QUE YA FORMA PARTE DE UNA ÉPOCA
Si hay un nombre que por sí solo jerarquiza la noche, ese es Márama. La banda nació a mediados de 2014 y, en muy poco tiempo, se transformó en uno de los fenómenos más fuertes de la cumbia pop rioplatense, con canciones como Todo comenzó bailando, Loquita y Nena, que la llevaron a convertirse en una de las bandas más importantes de Latinoamérica. Esa primera etapa incluyó un disco debut de alto impacto, giras por gran parte del continente, funciones agotadas en salas de gran porte y una recordada actuación en Viña del Mar 2017, donde obtuvo Gaviota de Oro y de Plata.

La historia de Márama también tuvo un corte y un regreso, algo que ayudó a reforzar su peso simbólico. En setiembre de 2021 el grupo volvió con Ya no llora, relanzando la marca con enorme repercusión en plataformas y con tres shows consecutivos agotados en el Antel Arena.
ROZE; DEL VÍNCULO DE BARRIO A UN ASCENSO METEÓRICO
Detrás de Márama aparece Roze, uno de los dúos de mayor empuje en la música joven argentina. Sus integrantes, Rocco Gang y Treze YT, son oriundos de Parque Avellaneda y llevan cerca de una década haciendo música. Se conocen desde niños. Primero transitaron distintos géneros hasta su gran salto, cuando encontraron en la cumbia el lenguaje con el que hoy se sienten más identificados.
Ese proceso de búsqueda fue clave en su crecimiento. A mediados de 2023 empezaron a despegar con Mentiras Remix y en 2025 dieron un salto aún mayor con la versión de Tu jardín con enanitos, grabada junto a Max Carra, Valen y Ramky, una reinterpretación que se volvió viral y terminó de instalarlos en una escala masiva. Ya en este año, Roze llegó incluso a grabar junto a Abel Pintos, signo de que su crecimiento dejó de ser una promesa para convertirse en un presente firme.

MAX CARRA; EL RECAMBIO JOVEN DE LA CUMBIA ARGENTINA
Max Carra representa otro perfil, aunque complementario. Proviene de Carlos Spegazzini, localidad perteneciente al partido de Ezeiza,en el conourbano bonaerense y se vinculó con la música desde niño. Comenzó tocando la batería antes de lanzarse a cantar y producir su propio material.
Su recorrido tiene, además, un componente muy marcado de autogestión. Fue aprendiendo a producir con tutoriales, buscando un sonido propio y armando un proyecto de fuerte base familiar. Ese origen, sumado a su llegada en redes y plataformas, ayuda a entender por qué pasó tan rápido de ser una aparición joven a transformarse en uno de los nombres emergentes más visibles del circuito tropical argentino.
La apertura de la velada incorpora a Juliana, que suma el componente sanducero a una grilla dominada por propuestas de alto consumo joven.
En conjunto, la noche del Anfiteatro queda planteada como una síntesis bastante clara de distintos momentos de la música popular actual. Márama como marca ya consagrada, Roze como fenómeno en expansión, Max Carra como rostro nuevo de la cumbia argentina y Juliana como presencia sanducera en ascenso.
