En primeros meses del año, la industria paga U$S 45 millones más que en 2025 por la compra de novillos

La industria frigorífica debió recurrir a casi 45 millones de dólares para pagar la factura de la compra de novillos, en los dos primeros meses del año, respecto al mismo período de 2025, de acuerdo con los datos publicados por el Instituto Nacional de Carnes (INAC).
Este incremento tiene como principal fundamento, el aumento del precio de la hacienda, aún con los animales un poco más pesados, debido a las mejores condicionantes climáticas y forrajeras al norte del Río Negro.
Entre la primera semana de enero y la última semana de febrero, la industria frigorífica adquirió 150.401 cabezas de novillos, lo que representó una caída del 6,6% respecto a igual período del año pasado. Por su parte, en cuarta balanza, esos novillos rindieron aproximadamente el 55%, con un peso promedio de 297 kilos de carcasa en cuarta balanza, ganando tres kilos entre años.

En total, según los datos de INAC, la industria adquirió 44.669.097 kilos de novillos, los cuales pagó en promedio a U$S 5,49. Tal cual se mencionó anteriormente, el precio de la hacienda creció fuertemente y es el principal responsable por este aumento en la facturación de compra. Entre las primeras ochos semanas de 2025 y 2026, el valor de los novillos subió 29,8%.

La compra de kilos de novillos en cuarta balanza, por parte de la industria, ascendió a U$S 245.412.019, lo que representó un incremento del 22,4% entre años, es decir que los frigoríficos desembolsaron U$S 44.950.126 más que en 2025 para pagar la compra de los novillos.
En el caso de las vacas, el incremento porcentual fue mayor. Este año, por un total de 115.053 cabezas faenadas (-1,1%), con un peso de 240 kilos de carcasa (tres kilos más), y un valor de U$S 5,08, la industria desembolsó U$S 140.162.167 para pagar la factura de la compra de vacas (30,8%), lo que representó un incremento de U$S 33.036.373 respecto a 2025.

Mercado ganadero

Con una drástica disminución de la capacidad de faena mediante el cierre de seis plantas, el mercado del gordo se frenó y los precios récord que rigieron hasta principios de mes quedaron atrás.
La escalada del orden de los 70 centavos en los dos primeros meses del año se frenó. La mayoría de las industrias esta última semana no pasaban precios de compra y, quienes lo hacían, ofrecían 20-30 centavos menos.
La suspensión de actividad en seis plantas en estas semanas (Inaler y Colonia de MBRF, Canelones de Minerva, San Jacinto de la familia Urgal y Casa Blanca en Paysandú, que se suman a Carrasco, inactiva desde noviembre) redujo drásticamente la demanda. Estas seis plantas en 2025 significaron el 30% de la faena total.

Todos quienes ofrecían los precios de punta la semana pasada están retirados. Los precios que se proponen hoy son prácticamente nominales, porque los negocios concretados son mínimos, pero los pocos que se cierran lo hacen a estos nuevos valores. Hay quienes ofrecen U$S 5,40 por novillos especiales de pradera, otros U$S 5,50 (algún negocio puntual se cerró a este precio), en tanto que el abanico es más amplio en el caso de las vacas, con un piso de U$S 5 hasta U$S 5,15. Las entradas son dispares. Hay quienes se manejan con una semana de plazo (son quienes todavía están en el mercado) y otros que afirman estar comprados hasta la semana que comienza el 5 de abril.

El mercado del gordo estaba claramente recalentado como consecuencia de una oferta que es reducida. El precio del novillo superaba al de la tonelada exportada, una relación que era insostenible en el mediano plazo. El ajuste, por lo tanto, era inevitable y el momento en el que se retiran los equipos kosher, además de haber quedado atrás la demanda adicional que suele darse desde Europa para la semana de Pascuas, fue el elegido por la industria para reducir de forma drástica la actividad.

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