La última asamblea representativa de la Federación Ancap (Fancap) resolvió un paro de 24 horas en la planta La Tablada el próximo sábado 2 de mayo en rechazo al “plan de achique y cierre de la planta cementera de Paysandú”, luego de tensas reuniones con el gobierno que no prosperaron, señaló a EL TELEGRAFO el dirigente de Fancap Paysandú, Eduardo Zabala. El sindicato se declaró en conflicto en toda la federación e involucra la refinería, La Tablada y las plantas de portland, “con medidas de carácter sorpresivo, con el objetivo de ser escuchados por el gobierno, tener los espacios necesarios para llevar nuestras razones y argumentos, porque eso no ha sucedido hasta el momento”.
El dirigente reconoció que “estas medidas alterarán la distribución del combustible pero el gobierno debe dar respuestas sobre eso. Hay situaciones puntuales que serán atendidas y no afectarán los servicios esenciales. No está planteada la generación de ningún desabastecimiento, pero necesitamos que el gobierno salga de su zona de confort, deje de darle la espalda a los trabajadores y preste atención al tema”.
Fancap espera que el gobierno abra un espacio para la negociación y en esa medida podrían revertirse las resoluciones adoptadas por el sindicato. “El gobierno tiene la llave para desactivar el conflicto”, agregó.
Sin embargo, aclaró que “los ámbitos de negociación están agotados, tenemos que conversar con las cartas claras. Por ejemplo, en Paysandú no está claro y no explican cómo van a hacer un cierre sin que nadie quede tirado ni el Estado siga perdiendo plata”.
El plan no corregirá pérdidas
El presidente de Fancap a nivel nacional, Salvador Sprovieri, subrayó que La Tablada realizará esta medida el sábado, una jornada “normal” para el sector que fue comunicada “con los tiempos suficientes para esperar una respuesta del gobierno”.
Sprovieri sostuvo que el directorio “permanece en silencio, eligió cortar el diálogo y empujarnos al conflicto”. Según el dirigente, el sindicato mantiene su disposición a conversar. “Ancap tiene que bajarse del plan que está armando porque no cumplirá los objetivos marcados por ellos. A la industria no le da técnicamente para hacerlo y las inversiones previstas ni siquiera corregirán esa situación”, en referencia a las pérdidas desde hace décadas en el negocio cementero.
El paro será de 24 horas y la guardia gremial solo cubrirá la seguridad de los equipos. El aumento del precio de los combustibles que “seguramente” –tal como lo afirmó el ministro de Economía Gabriel Oddone– se concrete a partir del 1° de mayo, impactaría en el consumo y, por tanto, en que se concrete la escasez en las estaciones. Consultado Sprovieri argumentó que “si cada uno carga lo normal, no debería pasar nada”.
El dirigente agregó que “la pelota está en la cancha del directorio de Ancap, que es quien tiene que reflexionar sobre lo que está haciendo”.
Alternativas para no subir
El gobierno analizará esta semana las posibilidades de un nuevo incremento ante la guerra en Medio Oriente. Sprovieri analizó que, más allá de la crisis, Uruguay tiene alternativas para bajar sus costos. “Cuando comenzó este gobierno le entregamos una propuesta y no tuvimos respuesta, pero no es la primera vez que nos pasa. Desde Fancap seguimos insistiendo que en Uruguay los combustibles pueden ser más baratos”.
Explicó que “los países de la región incrementaron los valores de los combustibles de forma estrepitosa y eso llevó a que tengamos el gasoil más barato que en Brasil. Eso nunca pasaba”. De acuerdo al dirigente, “creemos que Ancap terminará subiendo nuevamente el precio porque verá sus números en rojo, más allá que el incremento no será igual a otros países de la región. Pero lo hará por una cuestión de cuidar la inflación y el mercado interno porque estamos en una posición bastante compleja”. Según la propuesta del sindicato, “las posibilidades de bajar el precio de los combustibles será tocando el impuesto directo, pero ahí el debate es otro y es de dónde recaudará el Estado si toca esos impuestos. Por eso hay propuestas para gravar al capital y a quienes tienen recursos y no gravar a la clase trabajadora”.

