Luego de cuatro reuniones en el Ministerio de Trabajo, el directorio de Ancap dio por finalizada la negociación con los sindicatos que nuclean a los trabajadores del organismo y a los contratados por las extractivas (Fancap y Sunca) y anunció que continuará con su plan de concentración de la producción en la planta de Minas, que transformará a Paysandú en un centro logístico al norte del país.
“En realidad, las reuniones quedaban truncas desde la primera a la última. Lo que pasó este jueves es que Ancap dio por cerrado el ámbito, sin escuchar ni analizar ninguna de las propuestas de los trabajadores”, señaló Eduardo Zabala a EL TELEGRAFO.
Luego de dar por cumplida la última instancia, el directorio anunció que “seguirá adelante con su plan que es de achique y cierre”, agregó el dirigente.
Fancap entendió que este ámbito está agotado y sin puntos de encuentro con el gobierno. “Estas reuniones fueron un insulto a los trabajadores y a la negociación colectiva. En ningún momento Ancap asistió con el espíritu de negociar o con intenciones de aceptar propuestas, ni fue proclive a analizar alternativas. Así es muy difícil encontrar puntos de acuerdo”.
Una asamblea en conjunto con el Sunca resolvió pasar a la fase del conflicto, “para llegar adonde se tenga que llegar y revertir esta decisión”.
“Enunciados falsos”
Zabala aseguró que el directorio defiende el plan de reconversión de la producción del portland, “con enunciados falsos que no puede explicar. Por ejemplo, no tiene una respuesta para la relocalización de los 75 trabajadores de las extractivas”.
De acuerdo al dirigente, “otro ejemplo con enunciado falso es que el directorio asegura que la producción en Minas pasará a ser el doble que ahora. Pero, en promedio, Minas produjo 130.000 toneladas en 2024 y 150.000 en 2025. Ahora, mágicamente, pasará a producir 280.000. Esa afirmación carece de fundamento por el rezago que tiene la industria y las limitantes en su producción. Lo plantean en un marco teórico que no tiene soporte técnico”.
Fancap denunció que el panorama planteado por las autoridades, beneficiará a las empresas privadas. “Van a generar una debacle social en Paysandú con estos traslados y resultará que no generará una mejor producción, sino que terminarán perdiendo el mercado porque Minas no podrá cumplir con el objetivo del gobierno”.
Los trabajadores plantearon en su propuesta que el ente absorba en su plantilla al personal contratado en la producción y otros servicios. “De acuerdo a nuestro proyecto, implica un ahorro de 3 a 4 millones de dólares. La empresa considera que es un ahorro insignificante. Y para nosotros implica la regularización de sus contratos, además de un acto de justicia con trabajadores que hace 20 y 30 años que están en la empresa. No son números confeccionados por nosotros sino presentados por economistas, pero este directorio considera que no mueve la aguja. Por eso, estamos así”.
De un total de 110 trabajadores del organismo en la planta sanducera, el directorio plantea el traslado de 50 funcionarios a Minas para reforzar la necesidad de personal en la planta de Lavalleja y los restantes 60 permanecerían en la planta de Paysandú para las tareas de molienda.
Consultado Zabala sobre la posibilidad de traslados voluntarios dentro de la plantilla, aseguró que “en este marco y por este plan no hay ningún caso de trabajadores que hayan manifestado su interés de ir a Minas”.
“Mala gestión”
El sindicato denunció “mala gestión” en sucesivas administraciones, “como por ejemplo la falta de presupuesto para reparaciones y compra de insumos. Incluso se han parado líneas enteras de producción por falta de repuestos. En estos meses anteriores, la planta de Minas estuvo parada alrededor de 3 meses porque el directorio no habilitó el ingreso de 4 trabajadores para el cumplimiento de los turnos de 12 horas. Se dieron el lujo de tener el horno apagado”.
Según Zabala, “tenemos muchos ejemplos de ese tipo porque realmente gestionan para que caiga la empresa. No propiciaron la reparación ni la continuidad de los equipos. Tampoco publicitan nunca el portland de Ancap. Entonces, salen tan campantes a hablar de las pérdidas, pero nadie habla de lo que se hizo mal. Ni este directorio, ni los últimos tres directorios anteriores”.
El dirigente recordó “el compromiso de palabra de Yamandú Orsi en 2023 cuando acampamos frente al Palacio Legislativo. Dijo que iba a dar apoyos para tener una empresa estatal y pública. Empeñó su palabra y ahora queremos una respuesta de lo que prometió hace tres años”, concluyó.

