En la sala Maestro Héctor Ferrari se realizó la presentación del libro “Diversidad, Ajedrez y Cultura: miradas desde la universidad”, en una actividad organizada en conjunto por el área de Cultura del Servicio Central de Inclusión y Bienestar Universitario (Scibu) y la sede Paysandú del Cenur Litoral Norte. La instancia se desarrolló en el marco de una jornada que incluyó una ludoteca, partidas simultáneas de ajedrez a cargo del taller del Scibu y culminó con la actuación de la murga La Disonante, integrando juego, reflexión y expresiones artísticas.
El director interino de la sede, Guzmán Álvarez, dio la bienvenida, mientras que el asistente académico del rector, Héctor Cancela, valoró el contenido de la publicación. Javier García destacó que “hemos iniciado la lectura y nos parece un muy buen material para ir leyendo e interiorizándonos de un montón de cosas”, al tiempo que subrayó que el ajedrez, como eje del libro, permite “empezar a explorar las diferentes características, las diferentes situaciones” y reflexionar sobre aspectos “muy relevantes para nuestra casa de estudios y nuestra convivencia”. En ese sentido, remarcó el rol del Servicio de Inclusión y Bienestar Universitario como “fundamental para esa armonía que debemos tener dentro de esta institución” e invitó a la lectura de la obra.
PENSAR LA DIVERSIDAD DESDE LA CULTURA
La directora del área de Cultura y coordinadora de la publicación, Daniela Bouret, situó el origen del libro en un contexto simbólico. “Este libro nace en un momento simbólico… a los 200 años del proceso de independencia… en este contexto se nos cruzó una pregunta que orientó las reflexiones que presentamos hoy que es quiénes somos hoy como sociedad, qué es eso de ser uruguayos”, expresó.
Bouret señaló que la obra propone abordar la diversidad como una condición inherente a la vida social. “Este libro propone mirar la diversidad no como un problema, sino como una condición constitutiva de la vida social y cultural sin romantizarla”, afirmó, al tiempo que explicó que el ajedrez funciona como metáfora: “donde conviven piezas distintas, con movimientos y roles distintos, un tablero donde ninguna pieza gana sola y el juego solo existe en la interacción entre las diferencias”.
En esa línea, sintetizó que “el conjunto de artículos del libro comparte una misma idea, que Uruguay ya no puede pensarse como una sociedad homogénea, somos una sociedad plural, diversa y en transformación”, indicó.
Asimismo, planteó que “la cultura se vuelve un espacio clave para reafirmar la convivencia democrática”. “La cultura no solo refleja lo que somos, también ensaya lo que podríamos ser”, reflexionó. “Y en ese ensayo permanente, la diversidad no es un problema a resolver sino que es un punto de partida para imaginar futuros más justos y más democráticos”, concluyó.
CULTURA, TENSIONES Y TRANSFORMACIONES
El docente de la Facultad de Humanidades, Alejandro Gortázar, es el autor del artículo sobre notas para pensar la diversidad étnica, el racismo y la racialidad en Uruguay. En su intervención, señaló que el libro surge de “un intercambio” y valoró estos espacios como instancias enriquecedoras. Además, destacó la importancia de su formato digital para “garantizar su circulación” y facilitar el acceso.
Gortázar remarcó que la cultura es dinámica y está en constante transformación. “La cultura nunca está quieta, nunca es fijable… la cultura está viva y permanentemente está cambiando”, sostuvo. En ese sentido, subrayó la necesidad de revisar permanentemente las nociones de identidad colectiva. “Tenemos que estar haciéndonos la pregunta de quiénes somos y a quiénes estamos dejando afuera cuando decimos nosotros”, afirmó.
El docente también hizo referencia a los procesos históricos vinculados a la afrodescendencia y los pueblos originarios, destacando avances en reconocimiento cultural y normativo, aunque señaló que persisten desafíos. “La diversidad es una cuestión que está situada, tiene que ser pensada históricamente”, indicó, y consideró que “la cultura ayuda a procesar conflictos, cambios y nos ayuda tambien a sanar esos conflictos, esas tensiones que tenemos”.
EL JUEGO QUE TAMBIÉN HABLA DE LA SOCIEDAD
Por su parte, el coordinador del taller de ajedrez y de la publicación, Esteban Jaureguizar, detalló que en el libro “hay cinco capítulos que abordan cómo estas cuestiones derivadas de la diversidad han permeado sociohistóricamente en el mundo del ajedrez”, señaló.
A modo de ejemplo, mencionó desigualdades persistentes en ese ámbito. Indicó que existen más de mil grandes maestros internacionales, pero solo uno afrodescendiente, y que entre los cien mejores jugadores del mundo hay una sola mujer. También recordó que el ajedrez ha sido históricamente objeto de prohibiciones religiosas en distintas culturas.
En su alocución, subrayó que la publicación reúne “una cantidad de artículos bien interesantes” y agregó que “de estas cuestiones que hacen al mundo del ajedrez es que nos habla el libro, y nos permiten reflexionar sobre cuestiones de diversidad desde un lugar muy específico”, remarcó.

