Mythos y creencIAs

La Cámara de las Industrias Pesqueras del Uruguay (CIPU) publicó en sus canales digitales una celebración por la concreción del primer embarque de pescado uruguayo —28 toneladas de merluza procesada— tras la entrada en vigencia, en forma transitoria, del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, que tuvo como efecto inmediato el llevar a cero los aranceles a esos productos, que previamente debían afrontar una barrera del 15%.
Esa publicación fue ilustrada con una imagen portuaria de varios trabajadores y algunos empresarios junto a un contenedor a punto de embarcarse en el buque “Montevideo Express”, con una lona azul con una leyenda alusiva al logro: “CIPU CIUPSA Pescado del Uruguay Primera exportación de pescado bajo acuerdo UE-Mercosur Destino Lituania Arancel Cero”.
Claro que para ojos más entrenados o habituados al skyline montevideano, donde debiera aparecer en la imagen la clásica estampa del Cerro de Montevideo hay toda una ciudad de elevadas torres. Y quien leyera la nota al respecto tomaría nota de que el embarque a Europa no se realizó en el “Montevideo Express” sino en el buque “Xiamen Express”, de la naviera Hapag-Lloyd. Y los más detallistas notarían que en la esquina inferior derecha hay una marca de agua propia de una plataforma de inteligencia artificial generadora. Sí, la imagen elegida para ilustrar la publicación fue generada artificialmente.

Hasta allí nada raro, pero poco después la misma Cámara hace alusión al uso de esta imagen, a raíz de “algunas consultas recibidas”. Allí, en un comentario de la publicación original aclara que la imagen “fue elaborada con Inteligencia Artificial. Nos pareció que era muy evidente, ya que notoriamente no es una imagen real, ni por el perfil de ciudad que se ve al fondo, ni por las condiciones del muelle, de la logística de carga, etc. Pero para un lector desprevenido, a primer golpe de vista, puede parecer real”. Y no solamente justifica su uso sino que a continuación realiza una apología al respecto. “Bienvenidos al mundo de la IA, que permite ilustrar temas como este en cuestión de segundos, pero también puede generar confusiones mientras nos habituamos a ella”. Además se afirma que “para el sector pesquero, el uso de la IA, debe ser un aliado en muchos aspectos, como lo fue el año pasado con @meetpia_ai en la evaluación de los postulantes de UruguayPesca”, en alusión al proceso de selección de trabajadores para reemplazar a las tripulaciones que llevaban adelante un conflicto sindical que tenía detenida la operativa. Y concluye que “en el futuro, seguramente podrá ser una herramienta importante para hacer más eficiente y competitiva a toda la cadena productiva y facilitar al país el desarrollo de un sector históricamente castigado por el boicot, la inacción, las chacras burocráticas y la falta de visión de largo plazo”.

Pero lejos de ser una excepción, el crecimiento del uso en redes sociales de las herramientas de inteligencia artificial está pasando a ser la norma, o por lo menos a hacer por demás frecuente y, por más que para ojos más entrenados pueda resultar evidente, ya no es la misma cosa aquella burda que era hace nada más que algunos meses atrás. En el caso de la imagen de la CIPU el nivel de detalle es llamativo, y se trata de una imagen que no fue concebida para “engañar” a los navegantes de las redes sino, como lo indican, para meramente ilustrar. Si este tipo de detalles que señalan como evidencia de que la imagen no es real se hubiese querido cuidar, hubiese sido difícil distinguirlo de una foto real sin utilizar herramientas tecnológicas, es decir, otra inteligencia artificial. Este partido ya nos está quedando demasiado alto en muchos aspectos. Pero no solo a nosotros y no solamente con si podemos distinguir una foto generada artificialmente de una obtenida por un ser humano con una cámara —que en las cámaras de muchos teléfonos inteligentes también tienen cierto grado de intervención con inteligencia artificial—, sino en asuntos mucho más complejos.
No en vano el gobierno de los Estados Unidos está evaluando someter a revisión los modelos de inteligencia artificial antes de su lanzamiento, de acuerdo con una publicación del diario The New York Times este martes.

“De acuerdo con fuentes oficiales y personas conocedoras de las deliberaciones citadas el lunes por el rotativo, el Gobierno de EE. UU. estudia una orden ejecutiva para crear un grupo de trabajo sobre IA. Este organismo reuniría a ejecutivos del sector tecnológico y funcionarios gubernamentales para examinar posibles procedimientos de supervisión, incluido un proceso formal de revisión estatal para los nuevos modelos”, publicó el sitio argentino Infobae en base al artículo original, que agrega que esto ya habría sido planteado a directivos de empresas como Google, OpenAI y Anthropic la semana pasada.
Esto marca un cambio en la postura del gobierno que había sostenido hasta ahora una política de no intervención en el desarrollo de estas tecnologías, en el contexto de una disputa con China en este terreno. Qué cambió. Aparentemente “el reciente anuncio de la empresa Anthropic sobre su modelo de ciberseguridad Mythos, un programa que la propia compañía decidió no lanzarlo al público —aunque sí a un grupo de empresas— debido a su extrema capacidad para identificar vulnerabilidades críticas en software, lo que podría desencadenar una crisis de ciberseguridad, eventualmente.

El escenario amerita tener un ojo puesto allí. Porque si hay tal cosa como una herramienta capaz de vulnerar sistemas de seguridad sofisticados —ideados por seres humanos— entonces se estará a punto de cruzar un umbral que nadie quiere, aquel en el que todo el mundo virtual que nos rodea deje de darnos las certezas que se requiere para que depositemos allí la confianza para sostener, por ejemplo, todas nuestras finanzas, nuestra comunicación y nuestra historia. Los efectos de un colapso digital, una caída de la internet, aunque sea parcial, serían quizás tan masivos como los de una hecatombe nuclear.

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