
A mediados de abril comenzó la cosecha del citrus en el litoral y en las próximas semanas se sumarán los trabajadores afectados al packing. La reducción de la zafra es un factor que incide negativamente en la generación de empleo y en los jornales necesarios para percibir el seguro de paro especial.
De acuerdo a los datos del Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca, en la zona norte del país –Salto, Paysandú, Río Negro, Artigas y Rivera– se concentra el 91 % del área destinada a este cultivo. En el sur –San José, Montevideo, Canelones, Colonia, Maldonado, Florida y Soriano– se contabiliza el 9 % del área.
En cuanto a los puestos de trabajo que generan las actividades en la totalidad de cadena agroindustrial, se estiman unos 16.000 puestos de trabajo durante la zafra. En Paysandú son más de 1.500 puestos –entre cosecha y packing— correspondientes a las distintas industrias.
ZAFRALES LOCALES
A mediados del año pasado, la zafra se vio fuertemente afectada por la intensidad de las heladas en los departamentos del norte del país. Particularmente en Salto, Paysandú y Río Negro se registraron entre junio y julio temperaturas de nueve grados bajo cero. Entonces, el evento climático perjudicó entre 20% y 30% de la producción en algunas empresas, como Azucitrus, con una reducción del volumen de cosecha.
La consecuencia fue una reducción de los jornales y el riesgo de más de 2.000 empleos en esta zona del país. Esta situación llevó a la aprobación de un seguro de paro especial para aproximadamente 4.500 zafrales en noviembre de 2025. Una vez finalizado el trámite parlamentario con la remisión del proyecto de ley al Poder Ejecutivo, llegó al Banco de Previsión Social (BPS) a comienzos de enero.
El 15 de enero empezaron a regularizarse los pagos, luego de movilizaciones que se reiteraron desde finales de 2025 hasta los primeros días de enero. Los restantes zafrales cobraron a principios de febrero y a 1.090 trabajadores pertenecientes a distintas empresas, no alcanzaron los jornales necesarios para acceder al beneficio. En marzo y abril completaron los meses del subsidio y en mayo aguardan su ingreso al trabajo.
Sin embargo, el dirigente de la Unión de Trabajadores de la Industria Azucitrus (UTIA), Melvin Nievas, aclaró que previo al seguro, cobraron la liquidación fuera de fecha. “Terminamos la zafra a mediados de setiembre y cobramos la liquidación recién en noviembre. Son dos meses después cuando tienen diez días para pagarlo. Eso significa que los trabajadores debemos cobrar un ajuste de 10% por estar fuera de fecha y se niegan a hacerlo”, dijo a EL TELEGRAFO.
En este marco, participaron en distintas instancias en el Ministerio de Trabajo con asesores legales. “Allí dimos opciones de pagos por quincenas que son aproximadamente 2.000 pesos”, señaló.
Por otro lado, indicó que se incrementó el importe de los seguros y “aquellos que cobraban entre $7.000 u $8.000, recibieron entre $11.000 y $12.000. Sumaron unos $4.000 a cada uno por un nuevo cálculo, a raíz del estudio de cada caso” efectuado en el BPS.
Comienzo de la zafra
A mediados de abril comenzó la cosecha; el sábado 2 “ingresaron los trabajadores del denominado packing chico y a mediados de mes lo harán los restantes”.
Antes de comenzar la zafra, los citrícolas comenzaron a realizar gestiones con los legisladores a fin de impulsar la elaboración de un proyecto de ley para la zafralidad en general y que incluya a otros sectores de la industria a nivel nacional. El objetivo es agilizar los trámites y evitar lo ocurrido el año pasado, al menos con el citrus.
“Desde junio del año pasado que no paramos”, señaló Nievas en referencia al comienzo de las primeras heladas que afectaron la cosecha y las dificultades posteriores que se plantearon en la continuidad del packing. Los reclamos incluyeron dos marchas y movilizaciones a las puertas del Ministerio de Trabajo y del BPS.
Esta preocupación formó parte de la proclama departamental del 1º de mayo en Paysandú. “En el acto estuvieron los diputados Juan Gorosterrazú y Fermín Farinha, a quienes propusimos que en próximas reuniones se pueda avanzar en un proyecto que simplifique los trámites, se contabilicen los jornales y accedamos al beneficio. La idea es que pueda salir en setiembre, precisamente cuando se terminan la zafras”, agregó.
Nievas enfatizó que se trata de “evitar la burocracia, las reuniones tanto en Montevideo como en Paysandú, con el Ministerio de Trabajo y los diputados. No somos solo nosotros en el citrus, sino toda la zafralidad que siempre tiene que andar a las vueltas”.


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