La Secretaría de Género, Generaciones y Derechos Humanos de la Intendencia de Paysandú realizó el “3er. Encuentro de Bordadoras”, una propuesta que combinó el arte textil con la recuperación de la memoria y la historia de mujeres que dejaron huella en el departamento. La actividad, que se desarrolló en el Espacio Cultural Gobbi, tuvo como eje la figura de cuatro mujeres emblemáticas de Paysandú: Ercilia Guidali de Pisano, China María, Luisa Luisi y Ángela Agesta Pérez Alanz.
En tal sentido, la directora de la Secretaría de Género, Generaciones y Derechos Humanos, Marisa Acosta, explicó a EL TELEGRAFO que el bordado ha sido históricamente una forma de expresión femenina y una herramienta para transmitir experiencias y relatos de vida.
“Este es el tercer taller de bordadoras. Tiene una connotación especial porque el bordado ha sido históricamente una manera en que las mujeres manifestaban sus historias y contaban lo que les estaba pasando. A través del textil expresaban vivencias, sentimientos y realidades”, señaló.
Recordó que las primeras experiencias se realizaron otros años en marzo, mes en el que tradicionalmente se desarrollan estas actividades, aunque en esta oportunidad se trasladó a mayo para contar con la participación de la artista textil Vicky Dalto, quien ha acompañado las instancias anteriores.
Acosta destacó que el objetivo central es visibilizar la trayectoria de mujeres sanduceras que resultan inspiradoras para las nuevas generaciones. “Queríamos trabajar sobre historias de mujeres emblemáticas de Paysandú que, por su trayectoria, entendimos que podían servir de inspiración para los bordados”, indicó.
MUESTRAS QUE TRASCENDIERON FRONTERAS
Lo que comenzó como un espacio de encuentro y creación colectiva terminó transformándose en exposiciones de relevancia nacional e internacional. Según explicó la directora, las obras surgidas de los dos primeros encuentros fueron exhibidas en distintos puntos del país y también en el exterior.
“Los bordados terminaron siendo muestras que han recorrido Uruguay y participado en festivales internacionales. Las dos primeras experiencias estuvieron presentes en un festival de Brasil y la muestra surgida del segundo encuentro llegó incluso a Miami, en una instancia vinculada al arte textil”, recordó.
Por esa razón, la actividad de este año fue concebida desde el inicio con la idea de generar una nueva exposición itinerante. “Esta edición nace explícitamente con la intención de convertirse en una muestra. Por eso elegimos mujeres emblemáticas, como China María, para que formen parte del acervo que luego recorrerá varios departamentos y finalmente llegará al Teatro Solís, un espacio que también tiene una fuerte carga histórica”, adelantó.
Durante la jornada se realizó una presentación sobre la vida y la obra de las homenajeadas, buscando que las participantes encuentren inspiración en sus aportes y trayectorias. “La idea no es necesariamente bordar la imagen de estas mujeres, aunque quien quiera hacerlo podrá hacerlo. Lo importante es inspirarse en lo que representaron. Fueron maestras, poetisas, defensoras de los derechos de las mujeres y protagonistas de distintos momentos históricos. Hay muchos aspectos de sus vidas que pueden convertirse en una creación artística”, explicó. Los trabajos, en tanto, comenzaron en la víspera pero sus resultados serán presentados en octubre.
HOMENAJE A MABEL MALÁN
La actividad tuvo además un componente emotivo, ya que estuvo dedicada a la memoria de Mabel Malán, participante habitual de los encuentros de bordado y una de las impulsoras silenciosas de la iniciativa.
“Decidimos homenajear a una mujer que siempre nos acompañó y que hoy ya no está con nosotros. Mabel estuvo presente en todos los encuentros y nos pareció muy importante reconocerla por su trayectoria y por su aporte permanente a esta convocatoria”, señaló Acosta.
La directora indicó que el último trabajo realizado por Malán en este espacio forma parte del reconocimiento y que se convocó especialmente a su familia para participar de la actividad. “Vamos a dedicarle este encuentro y a recordar su figura. Fue una mujer que mostró su historia a través del bordado y que resultó fundamental para que esta propuesta siguiera creciendo”, concluyó. La emotividad estuvo presente al momento en que la tallerista Mercedes “Mecha” Fernández dio lectura a un poema en honor a Malán recibiéndolo su hija Carolina en representación de toda la familia.


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