Un conversatorio sobre la relación humano animal de la mano de expertos en el tema, se llevó a cabo en la sala “1° de Julio” de EL TELEGRAFO bajo la organización del Centro de Estudios Paysandú (CEP).
Recién llegada de la capital del país, la Dra. Verónica Ortiz junto a la entrenadora canina Pierinna Tenchio, el Dr. Rodrigo Deleón (CEP) y el Dr. Fernando Nan, médico veterinario, desarrollaron una temática que dejó claro que Uruguay necesita aggiornarse en tema de leyes, pero también necesita establecer en cada hogar una temprana educación en tenencia responsable y respeto hacia los animales.
“Los humanos estamos como ciegos en el entendimiento de los animales no humanos que conviven con nosotros. Creemos, junto con los profesionales con los que trabajo (IAABC), que es muy importante aprender y después aplicar todo aquello que nos ayude a tener éxito en la convivencia con los animales que elegimos para estar con nosotros. Ellos intentan comunicarse, hay que aprender a escucharlos, pero con los ojos”, expresó Tenchio al inicio del conversatorio.
El Dr. Nan, por su parte, comenzó recordando su amplia trayectoria y destacando que “hoy en día, si bien creo que estamos muy molestos por cosas que suceden como las agresiones terribles hacia los animales siendo lo compañeros que son, creo que hemos discutido mucho y falta mucho pero hoy no es lo mismo que lo que veíamos hace mucho tiempo”.
Seres sintientes
“Debemos tener presente que los animales experimentan dolor, placer y emociones. Son seres sintientes, término muy utilizado últimamente”, manifestó Nan.
Mientras que en lo que respecta a los tratamientos para las enfermedades, dijo que “tenemos a mano la prevención de las enfermedades, se ha evolucionado mucho y se ha conseguido una longevidad mayor”. Acerca de las necesidades que hay que cubrir de los animales de compañía, Nan expresó que “ellos tienen derecho a un tratamiento médico adecuado; también el derecho a la expresión de su comportamiento natural, tener el espacio suficiente y adecuado para que puedan expresarse y tenemos que tratar de asegurarles condiciones de vida que eviten el sufrimiento mental o estrés. Los animales tienen el mismo derecho de existencia y el ser humano no puede atribuirse el derecho de explotar o exterminar a otros animales”.
Derecho Animal y de los animales
Por su parte, la abogada especializada en Derecho Animal, Verónica Ortiz, comenzó estableciendo la diferencia entre Derecho Animal y derechos de los animales.
Ortiz, presidenta de la Comisión de Derecho Animal del Colegio de Abogados del Uruguay, especializada en Derecho Animal, dijo que en Uruguay –con suerte— podemos llegar a tener Derecho Animal, que es lo que estamos intentando que se reconozca como rama del Derecho; es toda la regulación que tiene que ver con los animales. Pero eso no quiere decir toda la regulación tendiente a respetar sus derechos. Por ejemplo, la regulación que habla de qué forma un animal va al matadero es Derecho Animal. La regulación en cuanto al Código Rural que dice que el dueño de un predio puede defenderse quitándole la vida a un perro que ataca a sus animales, es Derecho Animal. Y eso no tiene que ver con los derechos de los animales sino que a veces tiene que ver más con el derecho de los humanos sobre los animales. El derecho de los animales es una concepción que hoy a nivel jurídico no está plasmada; es más que nada filosófica sobre el reconocimiento de los animales como seres a los que también debemos reconocer derechos”.
Ortiz consideró que la clasificación –desde el punto de vista legal— de los animales viene del hombre. “Los animales no son ‘animales de trabajo’, ‘animales de compañía’, son animales. El ‘de trabajo’, ‘de granja’ se lo pusimos nosotros. Son todos usos que hacen a lo que el hombre quiere hacer con ellos”.
La abogada hizo hincapié en que, si bien ya es una realidad lo de las familias multiespecie, nadie obliga a adoptar “animales de estima” o lo que algunos llaman “mascotas” o “animales de compañía” y que los tenedores de animales también deben respetar a quienes optan por no tenerlos. Quienes sí los tienen deberán brindarles las mejores condiciones porque lo necesitan y porque justamente un animal que, por ejemplo, pasa atado todo el día o está siempre solo, además de sufrir él, se convierte en una molestia para los vecinos.
Violencia interrelacionada
En toda América son ya 19 los países que tienen tipificado como delito penal el maltrato animal o tienen un articulado específico de protección que derivan responsabilidades directas en sus códigos penales de carácter nacional. No obstante, Uruguay no es uno de ellos. “Nosotros no tenemos tipificado como delito el maltrato animal, lo que tenemos es una serie de conductas que son sancionadas de forma administrativa por el INBA (Instituto Nacional de Bienestar Animal) cuando hay casos de maltrato y crueldad. Pero son sanciones que pueden llegar a ser multas en dinero y, por ejemplo, prohibirle a la persona que tenga más animales de estima porque reincidió o porque tuvo varias veces animales en mal estado”, señaló Ortiz.
La violencia interrelacionada es un hecho del que hace mucho tiempo se habla y ha sido objeto de estudio. En un entorno donde hay violencia hacia los animales, muy probablemente se ejerza tarde o temprano, violencia infantil, de género, etcétera. La abogada especializada en Derecho Animal afirmó que “la violencia que se ha desatado contra los animales no es distinta la violencia general de nuestra sociedad. Nosotros estamos insertos en una sociedad violenta. Pero todas las otras formas de violencia –sin entrar en si es más o menos grave— tienen una consecuencia grave. Yo no voy por la calle pegándole patadas a las personas y sigo como si nada sin consecuencias”.
“El recrudecimiento de casos muy graves de violencia contra los animales abre la oportunidad de decir que, si tipificamos el delito de maltrato y crueldad animal, protegemos a los animales, les elevamos a la máxima protección que un sistema jurídico les puede dar que es el amparo del Derecho Penal, pero con esto lo que uno pretende es un efecto disuasivo…”. “Hoy hay un movimiento social muy grande que pide la penalización”.

Sobre la falta de actuación ante las denuncias
Paysandú es uno de los departamentos con mayor registro de casos de crueldad animal y el organismo competente para atender las denuncias no actúa siempre, tiene demoras y les faltan herramientas. “El INBA no da abasto. ¿Pero por qué? ¿Por qué no tiene instrumentos, apoyo político? Ahí cada uno hará su evaluación. Yo creo que recién el sistema político está tomando conciencia de la importancia que tiene este tema a nivel social. Recién están cayendo en que esto no es un tema ‘de nicho’, como me dijo un político una vez; ‘será un tema de 20.000 personas’. Creo que no, que el 67% de los hogares uruguayos (porcentaje de hogares uruguayos que tienen animales) claramente no son 20.000 personas”.
Al conversatorio asistieron, además, el director departamental del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, Carlos Oyanarte, y el diputado Fermín Farinha.
La falta de información y la imperante necesidad de educación en tenencia y convivencia responsable, así como de conocimientos sobre la conducta animal que hay en nuestro país, hace que este tipo de eventos se deban realizar más seguido porque fue mucho lo que quedó para para exponer. Si bien no están en manos de los disertantes las soluciones, sus conocimientos en la materia y la difusión de los medios de prensa ayudan a poner sobre la mesa estos temas para que sean abordados por las autoridades competentes y por eso se volverá a organizar una jornada similar próximamente.
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