
Si bien la flora cumple ni más ni menos que el rol de mantenernos vivos por generar oxígeno y proporcionar alimento, vestimenta, medicina y materiales para la construcción, no es algo de lo que habitualmente nos informemos.
La flora nativa o autóctona es la originaria de una región porque se desarrolla de forma natural sin necesidad de la intervención humana. Por el contrario, la flora exótica es el conjunto de especies de plantas pertenecientes a otros ecosistemas que llegaron intencional o accidentalmente a través del ser humano. Dentro de la flora exótica se encuentra un subgrupo de especies denominadas “invasoras” que resultan preocupantes porque se reproducen con demasiada facilidad en el territorio, desplazan a la flora nativa, producen desequilibrio ecosistémico y perjudican a la producción. Entre las especies exóticas también están las “adventicias”, que conviven como las nativas sin dominar sobre las otras especies y no impiden el crecimiento de otras plantas.
Flora Uruguaya Online
En diciembre de 2025 se concretó en nuestro país un sitio web destinado a brindar información detallada y actualizada de forma permanente sobre “las plantas que ocurren en el país, su origen y estatus de conservación, los nombres que a ellas se han aplicado, descripciones morfológicas y otros datos como el ambiente, fenología, usos, nombres comunes, imágenes, datos de distribución geográfica, colecciones botánicas y herramientas para facilitar la identificación, entre muchas otras informaciones. Flora uruguaya online es la concreción del sueño compartido de todos los que trabajamos con plantas en Uruguay de tener un sitio uruguayo, construido por uruguayos, para mostrar información de plantas que habitan nuestro país. Es un proyecto país que excede a la academia y pone a disposición de los uruguayos y el mundo información detallada y pormenorizada de todas las plantas que ocurren en el Uruguay”, resume la presentación de este sitio. Se trata de una web de autores científicos, aficionados y colaboradores que logró unificar toda la información existente y cuya base fue La flora uruguaya, de Eduardo Marchesi, un reconocido botánico que también es parte de este proyecto hecho realidad.
Nos invaden
EL TELEGRAFO dialogó con uno de los autores de Flora Uruguaya Online (FUO), Pablo Berazateguy, quien en esta ocasión habló de las especies invasoras que prosperan a lo largo y ancho de nuestro país.
Berazateguy, naturalista aficionado a la flora nativa del Uruguay e integrante de Coendu (Conservación de Especies Nativas del Uruguay), explicó que “en el mundo siempre ha habido una gran movilidad de plantas y animales desde su sitio de origen hacia otro. En ese trasiego de plantas hubo algunas que no fueron llevadas con un fin utilitario. Por ejemplo, muchas semillas de maleza mezclada en los bolsones de granos pudieron colonizar nuevos territorios. Algunas de esas especies son propensas a multiplicarse en forma agresiva y terminan provocando problemas a las especies nativas, sobre todo en ecosistemas frágiles”.
Ligustro, ligustrina, crataegus y acacia negra son algunas de las especies invasoras más conocidas en nuestro país y muchos se estarán enterando ahora de que cuentan con alguna de estas en sus hogares o de que les resultan atractivas cuando las observan en el monte. “Hace varias décadas hubo un intento de mejoramiento maderable de nuestros montes dispersando especies exóticas dentro de los mismos. Algunas consecuencias de eso las vemos hoy día como la prevalencia del fresno en los montes del Cebollatí”, señaló Berazateguy.
El naturalista explicó además que estas especies llegan a los ambientes silvestres a través de “perturbaciones antrópicas como caminería y puentes; las corrientes de agua que atraviesan poblados y la fauna silvestre, generalmente aves frugívoras y mamíferos que al consumir los frutos del ornato público y privado las diseminan”.

Acacia negra fuera de control
La invasión de algunas especies exóticas en Uruguay es un problema grave. El Ministerio de Ambiente cuenta con un Comité Nacional de Especies Exóticas Invasoras (CEEI) con estrategias que se han ido definiendo en el correr de los años, pero los procesos son demasiado lentos para empezar a ver resultados notorios.
La comúnmente llamada acacia negra o corona de Cristo (Gleditsia triacanthos) hace estragos en los ecosistemas costeros del litoral. En el Parque Nacional Esteros de Farrapos se han implementado procedimientos que implican el uso de herbicidas inyectados directamente en el tronco y restauración con bosque nativo.
“En algunos sectores de monte han sido invadidos completamente por ligustros y en el caso de la acacia negra hemos visto que, al nacer, por ejemplo, dentro de un algarrobal, posteriormente los componentes del mismo —árboles leñosos que precisan sol (especies heliófitas)— mueren completamente bajo el dosel de acacios”.
Consultado sobre la forma de controlar esta invasora que hace peligrar nuestras áreas protegidas, el naturalista dijo que “son muy difíciles de controlar ya que sus legumbres y follajes son apetecidos por el ganado vacuno y las semillas nacen directamente sobre la bosta. Son plantas de rápido crecimiento”.
Esparraguera, garra de león, madreselva y zarzamora: todas invasoras
“En zonas serranas la zarzamora y el tojo también se han convertido en un grave problema. El mal llamado helecho espárrago —como le dicen en jardines— y la madreselva, ambas trepadoras, cubren cada vez más terreno en nuestros bosques. En las dunas la especie más problemática es la garra de león, utilizada por las intendencias para fijar las dunas”.
En los bordes de las carreteras también se ven exóticas invasoras. “Pastos exóticos como el llamado capim annoni que es un pasto duro, resistente y que afecta la composición de las pasturas; por tanto, con un gran potencial de perjuicio económico”.
“La globalización, con sus beneficios y sus problemas, también afecta nuestros ecosistemas. Hoy es muy fácil adquirir plantas exóticas en una mayor variedad y con el riesgo latente de que puedan presentar a futuro un caso de invasión. Muchas de las especies que empezaron como simples cultivos y luego se descontrolaron en la naturaleza, fueron elegidas por ser especies rústicas sin problemas de adaptación, y esas mismas especies aún se siguen vendiendo en viveros del país y son aceptadas culturalmente para utilizar como plantas de sombra o de ornamento. Se necesitan campañas para advertir a la población sobre la peligrosidad de estas especies y hacer notar el perjuicio económico cuanto más tarde tratemos de erradicarlas. Necesariamente estas campañas deben estar acompañadas —o en el mejor de los casos iniciadas— por los gobiernos de turno. En Uruguay el CEEI, liderado por el Ministerio de Ambiente, confecciona y actualiza la lista de especies exóticas presentes en Uruguay. Este comité recomienda y asesora intervenciones al productor afectado, como combinar métodos extractivos y químicos para su combate y la utilización de las especies maderables como recurso tras su extracción”, concluyó.

