Cada año, algunas personas experimentan una disminución marcada de su bienestar emocional en determinadas épocas. No se trata solo de un desánimo pasajero ni de una reacción normal a los cambios climáticos. En ciertos casos, aparece un cuadro clínico conocido como trastorno afectivo estacional (TAE) o también llamado depresión estacional, una condición reconocida dentro de los trastornos depresivos que se caracteriza por la aparición de estos síntomas en una estación específica del año.
La característica central es la repetición del patrón: los síntomas aparecen en una época determinada y mejoran cuando la estación cambia. Este tipo de fenómeno puede afectar significativamente la calidad de vida de una persona, su rendimiento laboral y académico, así como su salud física.
¿Qué síntomas presenta?
Los síntomas son similares a los que se observan en otros episodios depresivos y pueden incluir tristeza persistente, pérdida de interés o placer en actividades habituales, fatiga o sensación de falta de energía, dificultades de concentración y memoria, alteraciones en el sueño, cambios de apetito y por lo tanto en el peso, sensación de desesperanza, falta de motivación y, en casos muy graves, pensamientos relacionados con la muerte o el suicidio.
Existe algo llamativo: la persona puede llegar a reconocer que estos síntomas aparecen siguiendo un patrón relativamente predecible todos los años. (097352937)
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