Siempre lo mismo, otra vez femicidio, homicidio y suicidio y otra vez se activa la máquina de hablar, que tenemos que hacer ésto, lo otro, que estamos llegando tarde, etcétera, pero escuchas a un vocero de la fuerza policial y faltan psicólogos, falta esto, falta lo otro; como todo en este país.
Faltan cosas acá, allá, en todos lados, lo que no falta son los suculentos sueldos de los políticos que son los que deberían arreglar estás cosas; eso sí no falta, vergüenza dan y vergüenza debería darle a la clase política toda. No arreglan nada, pasa un gobierno, pasa otro y siempre lo mismo, que estamos haciendo, que aún falta. Somos un país de apenas tres millones y la clase política no es capaz de arreglar ninguno de los problemas elementales de la gente, pero sí tienen ellos un nivel de vida que ni se acerca al del que sale todos los días a laburar, al jubilado. Salle presentó un proyecto en cámara para bajarse los sueldos, desde el presidente a los legisladores, pasando por ministros y directores (que abundan).
Sería una forma de reconocer la incapacidad que tienen de resolver problemas de la población, y una forma de vivir de forma semejante a la gente común; no es lo ideal, lo ideal sería emparejar para arriba, subir los sueldos y jubilaciones, pero como eso es imposible parece, por lo menos pónganse en el mismo plano.
Florentino
