En Parkway III, 61 familias recibieron “la llave a una vida nueva, tranquila, sin miedo”

Un total de 61 familias que residían en zonas inundables recibieron ayer las llaves de sus nuevas viviendas en Parkway III, complejo construido al sur del arroyo Sacra, por la continuación de calle Montevideo. La entrega cerró una jornada en la que el Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial y la Intendencia de Paysandú inauguraron diferentes soluciones habitacionales en la ciudad.

El acto estuvo encabezado por el intendente Nicolás Olivera y la ministra de Vivienda, Tamara Paseyro, junto con autoridades nacionales y departamentales, técnicos, funcionarios y las familias adjudicatarias. Los beneficiarios fueron realojados desde áreas expuestas a las crecientes del arroyo Sacra y del río Uruguay.

La ceremonia estuvo atravesada por los testimonios de vecinos que durante años vivieron pendientes de la lluvia, de la subida del agua y de la posibilidad de tener que abandonar sus hogares. Valeria Alegre y Ximena Roca hablaron en representación de las familias y recordaron los temporales, las pérdidas materiales y el temor de los niños ante cada nueva inundación.

“Fueron años a la orilla del Sacra, años de temporales feroces, de perder con dolor lo que tanto nos costó, de noches enteras con miedo y mucha tristeza acumulada”, expresaron. Las vecinas recordaron que los niños preguntaban si debían preparar sus mochilas para salir de sus casas y describieron el sufrimiento de adultos mayores, personas con discapacidad y familias con niños pequeños al observar el avance del agua.

“Hoy no solo recibimos la llave de una casa, recibimos la llave a una vida nueva, tranquila, sin miedo”, afirmaron ante los adjudicatarios y las autoridades.

“RECUPERAMOS LA TRANQUILIDAD”

Las representantes del barrio señalaron que la entrega pone fin a años de incertidumbre y permite a las familias proyectarse sin la amenaza permanente de perder nuevamente sus pertenencias. “Después de muchos años de vivir con la preocupación constante por las inundaciones y el dolor de perder una y otra vez lo que tanto esfuerzo nos costó construir, hoy podemos mirar hacia adelante con esperanza”, manifestaron.

“Esto no es solo el día en que recibimos una casa; es el día en que recuperamos la tranquilidad, la seguridad y la posibilidad de soñar con un futuro mejor para nuestros hijos y nuestras familias”, agregaron.

Los nuevos habitantes de Parkway III asumieron además el compromiso de cuidar las viviendas y construir un barrio unido y solidario. “Una casa se construye con materiales, pero un hogar se construye con amor, esperanza y la posibilidad de comenzar de nuevo”, expresaron.

“MÁS CERCA DE LA JUSTICIA SOCIAL”

La ministra Tamara Paseyro calificó la jornada como “un día de fiesta” y sostuvo que cada solución habitacional permite disminuir las desigualdades que afectan especialmente a las familias en situación de mayor vulnerabilidad. “Cada vez que nos paramos ante este hecho sentimos que estamos más cerquita de esa justicia social, más cerquita de achicar esas brechas de desigualdad que no afectan a todo el mundo por igual”, señaló.

Paseyro afirmó que las inundaciones no solo provocan daños materiales, sino que condicionan la vida cotidiana, la salud y el tiempo de las personas. “Nos hacen estar todo el tiempo con esa alerta permanente y eso nos quita tiempo y salud para ocuparnos de las cosas que nos tenemos que ocupar como familia y como personas”, expresó.

La secretaria de Estado recordó que el Plan Quinquenal de Vivienda y Hábitat duplicó los recursos destinados a atender este tipo de situaciones. También destacó que el trabajo no termina con la construcción de las casas, sino que debe continuar con el acompañamiento social de las familias. “La vivienda es un paso, por supuesto que muy importante por cómo cambia la vida de la gente, pero también hay que acompañarlos en ese proceso de formar comunidad”, afirmó.

Agregó que el acceso a un hogar seguro abre la puerta a otros derechos y oportunidades. “Esa vivienda trae consigo, además del derecho a la vivienda, otros derechos y otras oportunidades para cada uno y cada una de ustedes”, sostuvo.

DE LA RESIGNACIÓN A LA ESPERANZA

Olivera recordó su primera experiencia en la gestión pública, cuando en 2010 estuvo al frente de la Unidad de Vivienda de la Intendencia, y aseguró que entonces comprendió que una casa representa mucho más que materiales y un techo. “Me di cuenta de la dimensión y de la capacidad de transformar vidas que tiene una vivienda”, afirmó.

El intendente describió la preocupación que provoca cada lluvia cuando existen familias que saben que pueden perder sus bienes o ser evacuadas. “Cada vez que escuchás una gota que cae en el techo, empezás a pensar en un montón de gente que la está pasando mal y sabés que en algún momento va a sonar el teléfono para decir ‘vengan a sacarme de acá’”, relató.

Olivera sostuvo que la inauguración de Parkway III permite superar uno de los sentimientos más duros que puede enfrentar una familia después de esperar durante años una solución. “Lo de hoy tiene un significado especial, vencer seguramente al sentimiento más triste que un ser humano puede tener, que es la resignación”, indicó.

Añadió que la perseverancia de los vecinos y el trabajo de los organismos transformaron esa resignación en esperanza. “Hoy tienen la posibilidad de comenzar una nueva etapa de sus vidas, y los más chicos están a tiempo de vivir una realidad muy distinta”, expresó.

El intendente informó que, con este proceso, se completó la entrega de 456 viviendas nuevas en Paysandú, considerando además de las entregas de ayer, los complejos Parkway I y Parkway II.

“Más allá del dinero, del terreno, del Ministerio y de la Intendencia, hubo gente y técnicos que pusieron capacidad, la cara, el cariño y el corazón necesario para que estas cosas salieran bien”, afirmó.