
La feria franca que funciona en la zona de Montevideo y Sarandí incorporó ocho nuevos feriantes, que se suman a los 20 puestos previamente registrados. De esta manera, el espacio alcanza los 28 emprendedores y productores, con una oferta más variada para quienes lo visitan los martes, jueves y domingos durante la mañana.
Las nuevas incorporaciones surgieron de un llamado realizado por el Departamento de Desarrollo Sostenible de la Intendencia de Paysandú, con el propósito de ampliar las oportunidades de comercialización y fortalecer una feria que ha comenzado a recuperar movimiento y público.
Entre las propuestas que se suman hay venta de pastas, empanadas, quesos, embutidos, hongos en pickles y ollas, además de trabajos realizados mediante impresión por sublimación. La variedad permite que los vecinos encuentren en un mismo recorrido alimentos, productos elaborados y artículos de producción artesanal.
El director de Desarrollo, Antonio Oliva, destacó “el aumento de la circulación de personas y el regreso de vecinos que habían dejado de concurrir con frecuencia”. La incorporación de nuevos puestos, señaló, “contribuye a generar una feria más atractiva tanto para quienes venden como para quienes se acercan a comprar”.
Los feriantes también pueden recibir pagos mediante medios electrónicos, una posibilidad que facilita las compras y acompaña los cambios en las formas de pago utilizadas habitualmente por la población.
Una vez al mes, la feria incorpora además una actividad de la Escuela de Artesanías, que acerca sus trabajos y propuestas al público y suma un componente cultural y creativo al espacio.
Con más puestos y una oferta renovada, la feria franca de Montevideo y Sarandí busca consolidarse como un punto de encuentro cercano, donde productores, emprendedores y vecinos comparten las mañanas de feria y fortalecen la economía local.


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