Grupo chileno invertirá U$S 6 millones en planta de compostaje cerca de Quebracho

El grupo chileno Resiter invertirá unos U$S 6 millones en la construcción de una planta de compostaje industrial en un predio ubicado sobre la ruta 3, entre Paysandú y Salto, próximo a la localidad de Quebracho. Será la primera instalación de este tipo que la compañía desarrollará fuera de Chile y tendrá capacidad para procesar hasta 30.000 toneladas de residuos orgánicos por año, según informó Forbes Uruguay.

El proyecto, del que ya informáramos en sendas notas periodísticas publicadas en 10 de junio de 2025 y el 16 de febrero ppdo., será ejecutado por Verdecorp, empresa del grupo especializada en la gestión y valorización de residuos orgánicos. La iniciativa ya obtuvo la Autorización Ambiental Previa y actualmente se encuentra a la espera del permiso de construcción que tramita ante la Intendencia de Paysandú.

La empresa prevé comenzar las obras entre fines de julio y la primera semana de agosto. El plazo de ejecución será de unos ocho meses, por lo que la planta podría quedar operativa entre fines de enero y febrero de 2027.

La instalación ocupará aproximadamente dos hectáreas dentro de un terreno de 50 hectáreas. El resto del predio será utilizado como área de protección y para el manejo de líquidos lixiviados, además de una laguna destinada al almacenamiento y posterior aprovechamiento del agua para riego.

Matías Artigas, gerente general del grupo Resiter en Uruguay, explicó a Forbes Uruguay que la ubicación fue seleccionada luego de un estudio de mercado que constató una importante generación de residuos orgánicos compostables en los departamentos de Paysandú y Salto. La materia prima provendrá principalmente de la industria frutícola, frigoríficos y plantas de tratamiento de OSE.

Actualmente, buena parte de esos residuos termina en los sitios de disposición final de ambas intendencias. El modelo de la empresa consiste en cobrar a las industrias una tasa por recibir y procesar los materiales, que se ubicaría en torno a 1,5 unidades reajustables, por debajo de las aproximadamente dos unidades reajustables que cobran las comunas por disponerlos en sus rellenos sanitarios.

Verdecorp también analiza encargarse de la recolección y traslado de los residuos, aunque no descarta contratar empresas locales para desarrollar esa tarea.

Como resultado del tratamiento se obtendrá compost, que podrá ser utilizado como fertilizante y mejorador de suelos. La empresa proyecta comercializarlo entre productores agropecuarios ubicados en un radio de entre 50 y 100 kilómetros, debido a que los costos de transporte reducen la rentabilidad cuando se recorren distancias mayores.

La planta comenzará procesando entre 15.000 y 20.000 toneladas durante su primer año de actividad y buscará alcanzar su capacidad máxima de 30.000 toneladas en el segundo. En caso de que aumente la demanda, la empresa prevé ampliar el galpón y duplicar el volumen de producción.

El emprendimiento generará entre 10 y 12 puestos de trabajo directos en el área operativa. Resiter también estudia otras zonas de Uruguay donde exista una generación anual de entre 20.000 y 30.000 toneladas de residuos orgánicos, volumen considerado necesario para replicar el modelo.

SISTEMA PARA CONTROLAR LOS OLORES

Uno de los principales componentes del proyecto será la incorporación de tecnología para controlar los olores generados durante el proceso de compostaje. La recepción y primera etapa del tratamiento se realizarán dentro de un galpón cerrado de unos 3.000 metros cuadrados, equipado con un sistema que renovará tres veces el volumen de aire interior.

El aire extraído será enviado a un scrubber, donde se controlarán los compuestos amoniacales, y posteriormente atravesará un biofiltro con agua y microorganismos que permitirá neutralizar los componentes orgánicos responsables de los olores.

Según Artigas, este tipo de tecnología todavía no se utiliza en las plantas de compostaje instaladas en Uruguay. El grupo presentó su funcionamiento ante las autoridades ambientales y organizó una visita a instalaciones similares que operan en Chile.

La etapa termófila (o de higienización), considerada la más sensible desde el punto de vista ambiental, se desarrollará completamente bajo techo. La maduración del compost se realizará al aire libre, pero sobre una superficie impermeabilizada y con el agua canalizada hacia una laguna para su posterior reutilización.

La baja densidad poblacional del área también fue considerada para instalar la planta. La vivienda más cercana se encuentra a unos dos kilómetros del predio, mientras que la localidad de Quebracho está ubicada a una distancia de entre 10 y 15 kilómetros.

Resiter opera actualmente en Chile, Colombia, Uruguay, Perú y España. En el mercado uruguayo también trabaja mediante Resiter Uruguay, que presta servicios a las plantas de Montes del Plata y UPM, y Afrecor, especializada en residuos peligrosos vinculados a las industrias del petróleo y el gas.

Además del proyecto próximo a Quebracho, Afrecor prepara una inversión de entre U$S 2,5 millones y U$S 3 millones para instalar otra planta dentro de las dependencias de un ente estatal, que podría comenzar a funcionar durante 2027.

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