Uruguay podría quedar expuesto desde este jueves 16 a una sucesión de tormentas fuertes o severas, con lluvias torrenciales, intensa actividad eléctrica, granizadas y ráfagas de viento capaces de ocasionar daños. La advertencia fue formulada por MetSul Meteorología, que prevé un período de elevada inestabilidad de al menos cinco días, aunque algunos modelos extienden el riesgo hasta siete jornadas consecutivas.
El fenómeno comenzaría a desarrollarse después de una primera mitad de la semana dominada por una masa de aire frío. A partir de mañana miércoles ingresará aire mucho más cálido en altura y el jueves se formarían las primeras áreas de lluvia y tormenta sobre el noreste argentino, Uruguay y parte de Río Grande do Sul. Las condiciones podrían mantenerse hasta el martes 21 e incluso prolongarse, de acuerdo con algunas proyecciones analizadas por la consultora brasileña.
Las zonas de inestabilidad se desplazarán hacia el norte o el sur según el día, por lo que se alternarían períodos de lluvias y tormentas con mejoramientos temporarios, intervalos de sol, aumento de la temperatura y una marcada sensación de humedad.
GRANIZO Y VIENTOS FUERTES
Uno de los principales riesgos para Uruguay será la formación de tormentas aisladas de gran intensidad. MetSul anticipó que durante el episodio podrán registrarse numerosos rayos, granizo y fuertes ráfagas de viento, sin descartar fenómenos localizados de mayor severidad, como microrráfagas o tornados. No se espera que esas condiciones extremas afecten de manera generalizada a todo el territorio, pero sí podrían producirse en puntos determinados de las áreas alcanzadas por las tormentas.
MetSul puso especial énfasis en el riesgo de granizo para Argentina, Uruguay y el sur de Brasil. La mayoría de las granizadas podrían presentar piedras pequeñas, aunque algunas tormentas tendrían capacidad para generar granizo mediano o grande, con potencial para dañar vehículos, techos, cultivos, invernáculos y otras estructuras expuestas. Las condiciones estarán favorecidas por una masa de aire excepcionalmente cálida para julio sobre el centro y norte de Argentina, Uruguay, Paraguay y el sur brasileño. En algunos puntos podrían registrarse temperaturas superiores a 30 grados, acompañadas de humedad y bochorno antes de la formación de las tormentas.
A ese escenario se sumará una corriente de viento muy intensa a unos 1.500 metros de altitud. MetSul explicó que este corredor transportará aire cálido y húmedo desde el norte durante varios días y aumentará la diferencia de velocidad y dirección del viento entre distintos niveles de la atmósfera. Esa combinación favorece el desarrollo de tormentas organizadas, capaces de producir granizo de mayor tamaño y ráfagas particularmente fuertes.
LLUVIAS INTENSAS, PERO IRREGULARES
Para Uruguay, otro de los efectos posibles será la ocurrencia de lluvias fuertes en cortos períodos. Si varias tormentas pasan sucesivamente sobre una misma zona, podrán generarse anegamientos urbanos, acumulaciones de agua en caminos rurales, desbordes de cursos menores y dificultades en áreas con problemas de drenaje.
Sin embargo, la distribución de las precipitaciones será irregular. Mientras algunos puntos podrían recibir abundante lluvia, otros situados a poca distancia registrarían cantidades considerablemente menores. La ubicación precisa de las tormentas más intensas podrá establecerse con mayor certeza a medida que se aproxime el episodio.
Las mayores acumulaciones previstas por los modelos se concentran inicialmente en Río Grande do Sul, donde MetSul estima registros de entre 100 y 200 milímetros y cantidades localmente superiores. Aunque esos valores no fueron atribuidos directamente a Uruguay, la proximidad del sistema y el desplazamiento variable de las tormentas mantienen al país dentro de la zona de riesgo.
El contraste térmico también contribuirá a prolongar la inestabilidad. Mientras el aire cálido y húmedo permanecerá sobre Uruguay, Paraguay, el norte argentino y el sur brasileño, una masa de aire extremadamente frío avanzará sobre el centro y sur de Argentina durante el fin de semana. El encuentro entre ambas masas proporcionará energía adicional para la formación de tormentas.
MetSul considera que el episodio constituirá la primera gran oleada de tiempo severo del fenómeno de El Niño 2026-2027 en el Cono Sur. La consultora proyecta que podrán producirse otros períodos de tormentas durante los próximos meses, especialmente hacia el final del invierno y durante la primavera.
El Instituto Uruguayo de Meteorología no mantenía al cierre de esta edición ninguna advertencia vigente. La tendencia climática oficial para julio, agosto y setiembre prevé temperaturas medias por encima de lo normal en todo Uruguay. Para el noreste también existe una mayor probabilidad de precipitaciones superiores al promedio durante el trimestre, mientras que para el resto del territorio no se identifica una tendencia definida hacia excesos o déficit de lluvias.


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