Ruth Vaucher y Tin Gardil celebraron el legado de Aníbal Sampayo

Con un recital atravesado por la emoción, Ruth Vaucher y Agustín “Tin” Gardil presentaron en el Centro Cultural Imagina el primero de tres conciertos en homenaje a Aníbal Sampayo. La propuesta cuenta con el apoyo del Fondo Nacional de Música (Fonam), tras haber sido seleccionada en un llamado especial realizado en el marco del centenario del nacimiento del artista sanducero.

Lejos de plantear un recorrido estrictamente retrospectivo, los músicos propusieron una lectura personal del universo de Sampayo, combinando versiones de sus canciones más emblemáticas con obras menos difundidas e incluso una composición inédita, además de piezas litoraleñas de otros autores y una composición del propio Gardil, que dialogaron naturalmente con ese mismo paisaje sonoro. La participación de Ramiro Della Valle, como músico invitado en un par de canciones, enriqueció la propuesta.

El espectáculo se inició con la voz grabada de Sampayo recitando uno de sus poemas. Al fondo, se apreciaba una imagen en movimiento del río Uruguay, generando un clima de especial intimidad. A partir de allí, con Gardil alternando entre el acordeón y la guitarra y Vaucher entre distintas arpas, fueron sucediéndose interpretaciones de temas como “Garzas viajeras”, “Peoncito del mandiocal” o “Cieguito cantor”, junto a otros como la inédita “Río de nácar” –presentada en versión instrumental–, y una lograda recreación de “Río de los pájaros”, entre otros.

A lo largo de la velada, Vaucher y Gardil compartieron con el público detalles sobre el origen y el significado de varias composiciones, aportando contexto histórico y social a canciones como “Peoncito del mandiocal”, “Al mariscal López” y “El sandierito”. Esa dimensión didáctica, lejos de interrumpir el concierto, enriqueció la escucha y permitió redescubrir la profundidad de una obra que sigue conservando plena vigencia. Uno de los momentos más celebrados fue el protagonismo del arpa guaraní en manos de Ruth Vaucher, con un segmento en el que usó un instrumento construido en 1942, que perteneció al propio Sampayo. Además de interpretar un delicado solo con “Luna llena”, de Digno García, Vaucher expresó públicamente su admiración por la extraordinaria técnica que Sampayo alcanzó como arpista, pese a las limitaciones de los instrumentos y las tecnologías de grabación de su época.

Por su parte, Gardil explicó que el proyecto le permitió profundizar en un repertorio que conocía parcialmente y destacó que las versiones fueron concebidas desde una búsqueda propia. “No tratamos de imitar la música de Aníbal, sino hacerla pasada por nuestro cuerpo, nuestras ideas y nuestras emociones”, señaló antes del tramo final. La despedida llegó con “Ky chororo”, seguida, a pedido del público, por el célebre chamamé “Kilómetro 11”. Como cierre, la voz de Sampayo volvió a escucharse en la introducción y el final de la chamarrita “La cañera”, coronando una noche en la que músicos de distintas generaciones demostraron que el legado del gran referente de la música litoraleña continúa inspirando nuevas miradas sin perder su esencia. El sostenido aplauso del público confirmó el acierto de un homenaje concebido con talento, sensibilidad y profundo compromiso artístico. Según se anunció, los siguientes dos conciertos, a cumplirse en agosto y setiembre, serán diferentes, con variaciones en el repertorio y los invitados.

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