Los trabajadores de AmBev-Cympay y de Fábricas Nacionales de Cerveza (FNC) concurrieron a una tripartita en el Ministerio de Trabajo, donde la empresa confirmó que no cerrará su planta en Paysandú, pero sufrirá una gran reestructura para poder continuar con la producción, siempre que se llegue a un acuerdo con el sindicato en la nueva modalidad de trabajo.
El área operativa de la maltería está conformada por unos 70 trabajadores que la reestructura resuelta por la multinacional bajará a 39, lo que significa una reducción de 31 puestos de empleo y bajar su producción al 70%.
Durante el encuentro, la empresa sostuvo que tiene la idea de llegar a un acuerdo con el sindicato. “Luego de varios meses de valoraciones del mercado y el negocio maltero, concluyeron que la reducción al 70% de la producción con una serie de ajustes, principalmente en la carga de trabajadores, podría dejar a la planta en una línea de competitividad con respecto al mercado que comprende a las demás malterías en el mundo”, dijo el dirigente del SOEN, Eduardo Alza.
Las malterías pertenecen al grupo AmBev; no obstante compiten con cualquiera que obtenga un precio menor en el transporte de los productos en los puertos de Brasil.
“El mensaje fundamental es la reducción de los puestos de trabajo a 39. Es decir que 31 operarios quedarían afuera y se reorganizarían los turnos”, señaló a EL TELEGRAFO.
Desde este miércoles y por 45 días, en la tripartita se activó una cláusula de paz.
“El sindicato no puede tomar medidas y la empresa no puede hacer efectiva la reestructura. En estos días se entablará un diálogo fluido, con el fin de negociar la mejor salida”.
Alza aseguró que se sentarán a negociar y a mediados de octubre, al concluir la cláusula de paz, “ambas partes quedarán libres de tomar las medidas que considere cada uno o llegar a un acuerdo para la extensión de esa cláusula”.
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